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15/6/20

  • 15.6.20
La aparición este miércoles de una avispa de gran tamaño en la calle Corredera activó todas las alarmas entre algunos vecinos de la zona que creyeron estar ante un ejemplar de "avispa asesina", un insecto que llegó a España en 2010 procedente del sudeste asiático y que, hoy por hoy, está considerado como una de las "especies invasoras" más peligrosas.



El ejemplar fue localizado este miércoles en el callejón situado frente a la oficina de La Caixa en la Plazuela de la Inmaculada. Y uno de los vecinos llegó a avisar a la Policía Local al considerar que se trataba de una Vespa velutina, un tipo de avispa al que popularmente se le conoce como "avispa asiática" o "avispa asesina", pero no por el peligro que pueda representar para el ser humano sino por su extraordinaria capacidad para aniquilar abejas, lo que puede desestabilizar gravemente el ecosistema.

"Lo cierto es que generó gran expectación entre los vecinos e, incluso, uno de ellos, que es diplomado universitario en Enfermería, se la llevó para analizarla, aunque por el aspecto también apuntó que se trataba de una Vespa velutina", explicó José López quien, en declaraciones a Montilla Digital, detalló que los residentes en la zona dieron parte a la Policía Local para que, en su caso, cooperasen en la búsqueda del enjambre o de los posibles enjambres.

Sin embargo, el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Montilla ha descartado hoy que se trate de un ejemplar de esta especie invasora. "En realidad se trataba de una avispa Megascolia maculata, que tiene su área de distribución por el Sur de Europa, Turquía, Siria e Israel", ha señalado el técnico municipal Juan Manuel Cívico, quien reconoce que este insecto es, quizás, el avispón de mayor tamaño que se puede encontrar en la Península.

"Los ejemplares adultos pueden llegar a alcanzar los 4 centímetros de longitud y las larvas se alimentan de larvas de escarabajo rinoceronte, aunque solo atacan al ser humano si se manipulan o se les acosa", indicó el técnico municipal.

Tal y como reconocen desde la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, el carácter predador de la avispa velutina "impacta fundamentalmente en la actividad apícola" y, en cierta medida, en la biodiversidad nativa. Los expertos ponen énfasis en su "adaptabilidad ambiental", que le permite estar presente en casi todos los tipos climáticos representados en la Península.

"Hasta la fecha no existen medidas eficaces de erradicación de esta especie, que ha llegado ya a la provincia de Cáceres y ha invadido toda la Cornisa Cantábrica, algunas provincias del interior como Orense o Burgos y parte de la costa catalana y balear", indican desde el Gobierno andaluz, aunque hacen hincapié en que "no representa para la población un riesgo esencialmente distinto al de cualquier otra especie nativa".

Con todo, si se sospecha haber observado un ejemplar de avispa asiática, desde la Junta de Andalucía recomiendan que se comunique al correo redalerta.invasoras.cmaot@juntadeandalucia.es. La notificación debe realizarse a través de esta ficha normalizada, acompañada de fotos que muestren las patas y el tórax, y/o de una imagen del nido junto a las coordenadas –o fichero de GoogleEarth o recurso similar para geolocalización.

Entre otros caracteres de diagnóstico, las patas amarillas del avispón asiático facilitan la distinción de la especie más próxima nativa (avispón común, Vespa crabro), que presenta los tarsos de color anaranjado-rojizo o casi marrón.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ LÓPEZ


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