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Mostrando entradas con la etiqueta Cultura. Mostrar todas las entradas
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1/10/19

  • 1.10.19
Para miles de adolescentes no puede decirse que Jose de la Torre (Montilla, 1987) sea un completo desconocido, pues suma ya casi 11.000 seguidores en su perfil de Instagram, donde despierta pasiones entre jóvenes –y no tan jóvenes– interesados –y, sobre todo, interesadas– en seguir su carrera artística. Pero, qué duda cabe, el estreno el pasado miércoles de Toy Boy, la gran apuesta de ficción de Antena 3 para este otoño, contribuirá a catapultar a la fama a este joven afable, cercano y familiar que, desde hace varios años, está entregado de lleno a una profesión dura y exigente.



Casualidades de la vida, en esta serie en la que los clichés tradicionales se invierten porque los hombres son el objeto de deseo sexual y las mujeres son las que ostentan el poder, Jose de la Torre comparte pantalla con otra actriz muy vinculada familiarmente con Montilla, María Pedraza, que en este nuevo thriller de Atresmedia interpreta a una joven abogada que debe ayudar a un estríper de Marbella que, tras una noche de fiesta y excesos, despierta en su velero junto al cadáver del marido de su amante.

—¿De dónde le viene el gusanillo por la interpretación?

—Desde muy pequeño encontré refugio en el cine. Pero no tanto en la interpretación, al menos al principio. Era un niño que no paraba de ver películas, simplemente para entretenerme y eso me atrapó y sembró en mí la semilla que más tarde se convertiría en el deseo de querer dedicarme a ello. Supongo que sentirme identificado con muchos de los personajes que admiraba hizo que me declinase por la interpretación y no por otra disciplina artística.

—¿En qué momento tuvo claro que quería ser actor?

—La verdad, fueron tiempos donde no tenía nada claro. Terminé Selectividad y no sabía bien hacia dónde mirar. Estuve pensando en ingresar en Ciencias Audiovisuales, pero no me terminó de convencer, así que hice las pruebas para la Escuela de Arte Dramático (ESAD) de Málaga y me aceptaron. Fue entonces cuando me di cuenta de que había elegido bien, que sería feliz siendo actor.

—¿Y antes no había formado parte de ningún grupo de teatro?

—No. Cuando entré en la ESAD era el único de mi clase que no había formado parte de ninguna compañía o había hecho alguna obra anteriormente en el colegio o en el instituto. La primera vez que recité un texto frente a un público fue para las pruebas de ingreso a la escuela, pero sentí como si lo llevara haciendo toda la vida. Fueron unos versos de Romeo y Julieta que jamás olvidaré.

—¿Cómo fueron sus inicios en el mundo de la interpretación?

—Comencé mis estudios en la ESAD de Málaga en 2008, y fue maravilloso. Es como encontrar el lugar al que perteneces. Guardo muy buenos recuerdos de mis primeros pasos en la escuela. Y el haber tenido grandes profesores que me hicieron amar y respetar esta profesión es uno de los mejores regalos que me llevo de allí.

—¿Fue duro para usted dejar Montilla, sus amigos, su familia?

—Dejé Montilla poco a poco. Al principio iba a menudo los fines de semana, sobre todo para trabajar. Pero cuando me instalé en Málaga comencé como una nueva etapa y supe que significaba dejar muchas cosas atrás. De todas formas, a Montilla voy cada vez que puedo. Allí dejé mi infancia, pero mantengo a todas las personas que quiero, familia y amigos. Y eso es lo más importante.

—¿Cómo ha sido su formación como actor?

—Mi formación comenzó en la rama de Interpretación Textual y es ahí donde te das cuenta de que, en este mundo, debes ser lo más versátil posible. La perfección no existe en esta profesión, pero sí el trabajo duro, la dedicación y el esfuerzo. Y esos factores son los que marcan la diferencia. Intentar hacer todo lo que puedas, de la mejor manera que puedas y tener todos los recursos posibles para ponerlos al servicio del proyecto.

—¿De qué trabajos de los que ha participado hasta el momento se siente más orgulloso?

—De todos. Puede sonar a tópico pero es la verdad. Desde una pequeña muestra en clase, a un taller en la escuela, a un microteatro, a una lectura dramatizada, un musical, una serie… En todos he sido feliz.



—El pasado miércoles se estrenó en Antena 3 la serie ‘Toy Boy’, aunque su puesta de largo fue días antes en Internet. ¿Cómo es el personaje que interpreta?

—Iván es un tipo duro que se ha ido reinventando a medida que la vida le ha planteado complicaciones. Al arranque de la serie es dueño de la discoteca Inferno, donde bailan los toy boys. Anteriormente fue policía, pero le expulsaron del Cuerpo.

Como he dicho, se reinventa. Es un buscavidas que hace lo que sea para sacar adelante a los suyos. Cuida de su familia y se podría decir que es la parte responsable de todos ellos, pero no sería del todo cierto porque se va metiendo en problemas cada vez más grandes. Es positivo y no se agobia ante las adversidades, sino que busca la solución a cualquier precio.

—Aunque en televisión solo hemos podido ver un capítulo, la serie ha avanzado un poco más en ‘Atresplayer Premium’, la plataforma bajo demanda de Atresmedia. ¿Lo reconocen ya por la calle?

—Bueno, la emisión en la plataforma ha sido muy buena pero no hasta el punto de que se pueda decir que nos haya dado fama. Nos arroparon muchísimo en el Festval de Vitoria y la gente fue muy cariñosa con nosotros. Hasta el momento seguimos siendo unos chavales desconocidos que han hecho su trabajo y solo esperan que el público lo disfrute.

—¿Cómo fue el casting para la serie? ¿Le resultó duro?

—Siempre digo que una parte importante de mi vida está en Málaga. Allí comencé mi formación y allí hice el casting para esta serie. Fueron varias pruebas a lo largo de seis meses. No sabía ni para lo que era cuando hice la primera, pero creo que está bien así. No iba con nada en la cabeza: simplemente me dejaba llevar en cada una de las escenas o de las pruebas que me planteaban. Y hasta que no supe que me habían seleccionado, no dije nada a nadie. Y ese día, imagínese: lloré abrazado a mi abuela.

—¿Qué tal fue el rodaje?

—La preparación para la serie duró seis meses y el rodaje ocho, así que ha sido más de un año inmerso en esta primera temporada.

—Es fácil suponer que se lleva muy buenas experiencias...

—Por supuesto. Lo mejor que me ha podido pasar, sin duda alguna, es la buena relación que he podido forjar con mis compañeros y con todo el equipo. En un rodaje de estas características se forma una gran familia, dado que se trata de muchas personas con las que convives durante meses y, justamente con el esfuerzo de todos y cada uno de ellos, es como se saca el trabajo adelante.

—El reparto combina actores más jóvenes con otros más experimentados como Pedro Casablanc, Elisa Matilla, María Pujalte o Miriam Díaz-Aroca. ¿No le da vértigo leer su nombre junto al de artistas ya consagrados?

—Y no se olvide del equipo técnico. Un proyecto de esta envergadura tiene cientos de personas detrás y ese buen ambiente de trabajo es el que hace que un rodaje te haga feliz, por muy duro que sea.

—Trascendió que llegó a sufrir un percance durante el rodaje. ¿Puede comentarlo?

—Sí, fue durante un ensayo de la última coreografía. Precisamente con la más fácil de todas, pero así pasan las cosas. Me subí a la barra del Inferno (como muchas veces antes) y pisé en un sitio donde no estaba bien sujeto. Por suerte, llevaba unas protecciones del ensayo anterior que no me llegué a quitar y, gracias a ello, no me rompí la pierna. En fin, todo quedó en un susto y en una mancha que tendré para toda la vida de recuerdo...

—Sin duda, el personaje que encarna en ‘Toy Boy’ habrá supuesto para usted una preparación física extra. ¿Tuvo que seguir un entrenamiento o una dieta muy exigentes?

—Desde el primer día. En la reunión con los productores nos dimos cuenta de que necesitábamos asesoramiento y, por ello, nos pusieron un entrenador personal y un nutricionista para la parte física.

—¿Y le resultó duro?

—Ha sido muy difícil, la verdad. Más de lo que puede parecer a primera vista. Ese sacrificio era duro, los entrenamientos lo eran más aún pero, sin duda, el objetivo merecía la pena.



—Muchos actores andaluces suelen comentar que deben trabajar especialmente la dicción para tratar de «disimular» su acento. ¿Ha supuesto alguna dificultad para usted en ese sentido?

—En absoluto, puesto que la trama de Toy Boy se desarrolla en Málaga. No obstante, es verdad que lo que comenta suele ocurrir cuando el personaje no es andaluz. De todas formas, la dicción es otro de los aspectos en los que hay que trabajar. Yo, por ejemplo, no era bailarín, pero mi personaje en la serie baila, así que me tuve que poner a ello hasta que conseguí que saliera. Y ese es el trabajo del actor. Para mí es una maravilla escuchar a un actor trabajar en varios acentos, en función del personaje que esté encarnando en cada momento.

—¿En qué proyectos se encuentra inmerso actualmente?

—En estos momentos tengo todas las energías puestas en la promoción de la serie y en desear que al público le guste lo suficiente como para poder continuar con una segunda temporada.

—En ‘Toy Boy’ ha tenido la oportunidad de trabajar a las órdenes de Iñaki Mercero, con guiones de Juan Carlos Cueto, Rocío Martínez y César Benítez. ¿Con qué director le gustaría trabajar en un futuro?

—Ahora mismo hay muchísimos cineastas españoles con buenas historias que contar y, sin duda, sería un orgullo poder trabajar con cualquiera de ellos. No obstante, en el ámbito del teatro me gustaría poder trabajar con mi paisano Juan Carlos Rubio algún día. Además de ser un apoyo incondicional desde que llegué a Madrid, admiro su trabajo como director y dramaturgo por encima de todo. Es un referente para mí y para muchos actores y actrices de nuestro país y su trayectoria profesional y los galardones que ha recibido lo avalan.

—¿Qué papel le gustaría interpretar en un futuro?

—Cuando era pequeño soñaba con hacer una gran película de aventuras. Como niño que era, me permitía soñar, claro (ríe). Y ya en mi época de estudiante me embaucaron muchos de los personajes del realismo americano de Tennessee Williams, que ganó el Premio Pulitzer de Teatro por Un tranvía llamado Deseo y, un poco tiempo después, otro por La gata sobre el tejado de zinc. También me gustaba Arthur Miller, que nos legó obras míticas como Las brujas de Salem, Panorama desde el puente, Muerte de un viajante o Después de la caída.

—¿Algún autor español?

—Sí, muchos. Después comencé a leer a dramaturgos españoles y a amar y conocer mejor nuestra historia. A día de hoy diría que mi bagaje cultural como actor es un poco una mezcla de todo lo que he leído y de todo lo que he visto.

—En los últimos años, seguramente gracias a la irrupción de las plataformas en línea, la ficción parece estar viviendo una etapa dulce. ¿Está de acuerdo?

—Sin duda. Estamos viviendo el apogeo de las series en las que se crean historias fabulosas y donde hay una creatividad emergente de la que estoy seguro que surgirá ese papel del que me enamoraré en un futuro próximo y con suerte, espero poder hacer.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA PRINCIPAL: CONCHA GONZALO (CEDIDA)

20/9/19

  • 20.9.19
Los pronósticos de lluvia que ofrece la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a partir de esta medianoche en Montilla han llevado a la organización del Montijazz Vendimia 2019 a trasladar la actuación de esta noche, a cargo de Antonio Lizana y Víctor Jiménez, desde el Lagar Cañada Navarro hasta Bodegas Alvear, que se convertirá de este modo en sede de las dos noches de música en directo diseñadas para esta edición del festival.



De esta forma, el concierto previsto para esta noche en la Sierra de Montilla –y para el que el Ayuntamiento había ofertado un servicio de transporte gratuito– se trasladará finalmente hasta el patio porticado de Bodegas Alvear para disfrutar, con independencia de las inclemencias meteorológicas, de la actuación del saxofonista gaditano Antonio Lizana, uno de los máximos exponentes en la fusión del jazz y flamenco, que estará acompañado por Daniel García al piano, Jesús Caparrós al bajo, Shayan Fathi a la batería, y Mawi de Cádiz a las palmas y el baile.

Asimismo, los asistentes a la primera noche de Montijazz Vendimia 2019 podrán disfrutar de la actuación de Víctor Jiménez & Friends, que rendirá tributo al mítico cuarteto de jazz fusión estadounidense Yellowjackets, junto al piano de Alberto Palau, el bajo de Ánder García y la batería de Mariano Steimberg. Además, tal y como estaba previsto en la Cañada Navarro, Bodegas Alvear ofrecerá una visita guiada a sus instalaciones desde una hora antes de los conciertos.

Por su parte, en la noche del sábado tendrá lugar la actuación de la cantante navarra Noa Lur, una de las voces más importantes del jazz español, que sonará junto al piano de David Sancho, el bajo de Ánder García y la batería de David Fernández; y el trío liderado por Baptiste Bailly, el pianista francés afincado en Valencia que ha sido una de las sorpresas del jazz en España tras la publicación de su último disco titulado Pensión Almayer.

Las entradas para la nueva edición del Montijazz Vendimia están a la venta en la Oficina de Turismo de Montilla y en el Centro Cultural Alcalde Antonio Carpio, así como en la web kieroentradas.com, al precio de 15,00 euros en venta anticipada y 17,00 euros en taquilla. El bono para ambos conciertos se puede adquirir al precio de 25,00 euros.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ANTONIO LIZANA (FACEBOOK)

14/9/19

  • 14.9.19
El escritor, actor y director montillano Juan Carlos Rubio regresará este sábado, 14 de septiembre, al teatro de su localidad natal para presentar, con el apoyo del Área de Cultura del Ayuntamiento de Montilla, La Isla, una obra de teatro escrita y dirigida por Rubio que ha cosechado un gran éxito entre el público a lo largo de sus numerosas representaciones por todo el país.



La Isla llegará a Montilla este sábado, a partir de las 21.00 de la noche, de la mano de la compañía granadina Histrión que, a lo largo de sus 25 años de historia, ha producido más de 20 espectáculos de teatro y ganado diversos galardones entre los que se encuentra el Premio al Mejor Espectáculo en gira nacional por la obra Los Corderos, concedido por la Feria de Artes Escénicas de Aragón en 2011.

Precisamente, en enero de 2017 y de la mano de Juan Carlos Rubio, Histrión estrenó Lorca, la correspondencia personal, uno de los mejores montajes de la compañía, íntimo y poético, premiado en la Feria de teatro en el sur de Palma del Río como mejor espectáculo, y en los Premios Lorca 2018 como mejor adaptación.

En esta ocasión, las actrices Gema Matarranz y Marta Megías, dan vida a Ada y Laura, una pareja que se enfrenta a una terrible pregunta: ¿Sobrevivirá su hijo de once años al accidente que ha destrozado su cuerpo? La isla explorará esa fina línea que separa lo que sentimos de lo que podemos reconocer que sentimos frente a los demás y frente a nosotros mismos.

La Isla habla del dolor de vivir y del dolor de estar muerto en vida. La acción de la obra transcurre en una sala de espera donde esta pareja se enfrenta a ese dolor. "Qué pasa con ese dolor que se instala en nuestras vidas, sobre eso he querido reflexionar", afirma Rubio, para quien este montaje en el que de nuevo se adentra en la condición humana es "terapéutico y sanador".

En realidad, el autor aborda un tema del que no se habla, el de desear la muerte de alguien a quien se quiere. "Creo que es un tema necesario y tabú, y el teatro es un lugar maravilloso para hacerlo", añade. Y es que no estamos preparados para el dolor, pero el dolor está ahí, narrado en un montaje "tan estremecedor como lleno de poesía y verdad, y no exento de cierta ironía".

Las entradas están ya a la venta en la Oficina de Turismo de Montilla y en el Centro Cultural "Alcalde Antonio Carpio", así como a través de la web kieroentradas.com. Tras la obra, los asistentes disfrutarán de un coloquio dirigido por Juan Carlos Rubio.

Una vida dedicada a la escena

Nacido en Montilla en 1967, Juan Carlos Rubio comienza muy pronto a compaginar su trabajo de actor y presentador con la escritura de guiones televisivos (Farmacia de Guardia, Pepa y Pepe, Colegio Mayor, Más que amigos, Manos a la obra, Ellas son así, A las once en casa o Adolfo Suárez, el Presidente) y cinematográficos (El calentito, Retorno a Hansala o Bon apetit) y como autor teatral.

Su primer texto fue estrenado en 1997: Esta noche no estoy para nadie. Desde entonces, han subido a los escenarios españoles sus obras 10, ¿Dónde se esconden los sueños?, Las heridas del viento, Humo, Arizona, Tres, 100 metros cuadrados, Concha: Yo lo que quiero es bailar y El manual de la buena esposa. También ha estrenado en Perú, Chile, Puerto Rico, Venezuela, Costa Rica, República Dominicana, Cuba, México, Uruguay, Estados Unidos, Australia, Eslovaquia, Grecia e Italia.

Como director teatral ha puesto en escena sus obras Humo, Arizona, Tres, 100m2, Esta noche no estoy para nadie, el musical y Las heridas del viento. Asimismo, ha dirigido El pez gordo, de Roger Rueff; Razas, de David Mamet; Ocasiones especiales, de Bernard Slade; La monja alférez, de Domingo Miras y Miguel de Molina, al desnudo, de Ángel Ruiz. También ha dirigido las galas del Festival Málaga Cine Español 2010 y los Premios MAX 2011.

Ha obtenido, entre otros galardones, el Premio Ciudad de Alcorcón (1998) por Esta noche no estoy para nadie; el Premio Teatro SGAE (2005) por Humo; Mención de Honor del Premio Lope de Vega (2006) por Arizona y el Premio Lope de Vega (2013) por Shakespeare nunca estuvo aquí.

Ha sido candidato al Goya 2009 en la categoría de mejor guión original por Retorno a Hansala y en 2010 Bon apetit ganó la “biznaga de plata” al mejor guión en el Festival Málaga Cine Español. Asimismo, en 2010 fue galardonado en Nueva York con el Premio HOLA, otorgado por la Asociación de Actores Latinos al mejor director por El pez gordo, por la misma que fue nominado en 2011 a los Premios ACE de Nueva York como director.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN

31/8/19

  • 31.8.19
Tratado sobre el corazón de las cosas. Así se titula la nueva obra que acaba de ver la luz de la mano de Fénix Editora y en la que Antonio López Hidalgo, miembro del Consejo Editorial de Andalucía Digital, recopila algunos de sus textos más intimistas y en los que el inexorable paso del tiempo, el amor, el desamor, la soledad o la muerte se erigen en protagonistas a lo largo de un centenar de pequeñas piezas literarias.



Tal y como ha destacado Juan Carlos Fernández Serrato, reputado experto en Literatura Española Contemporánea que imparte clase en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, la narrativa de López Hidalgo es "leve, delicada, ligera, como la literatura más interesante del siglo XXI, uno de cuyos grandes exponentes es el francés Patrick Modiano", Premio Nobel de Literatura en 2014.

En efecto, el Tratado sobre el corazón de las cosas es un exquisito compendio de poemas en prosa, textos delicados y hondos, con mucha profundidad pese a su brevedad, que abordan, desde el prisma de la experimentación literaria, temáticas recurrentes en la literatura creativa de Antonio López Hidalgo.

Para ilustrar la portada de este nuevo libro, el autor ha escogido un pormenor del óleo sobre lienzo titulado Hodgkin's books, obra del artista montillano Paco Salido quien, de este modo, quiso rendir su particular homenaje a la figura de Sir Gordon Howard Eliot Hodgkin, un reputado pintor e impresor británico fallecido en 2017.

Una vida dedicada al periodismo y a la literatura

Catedrático de Redacción Periodística en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, Antonio López Hidalgo (Montilla, 1957) publicó su primer libro en 1990, El sindicato clandestino de la Guardia Civil, una obra realizada al alimón junto a Juan Emilio Ballesteros, por la que fueron procesados y absueltos posteriormente.

En la editorial Comunicación Social, Antonio López Hidalgo también ha publicado El periodista en su soledad; De la vida y otras anécdotas; El Titular. Manual de titulación periodística; Géneros periodísticos complementarios. Una aproximación crítica a los formatos del periodismo visual; y La Columna. Periodismo y literatura en un género plural. Entre otras obras, es autor de La exactitud de la nostalgia, Tratado sobre el corazón de las cosas, La ciudad perdida, El privilegio del olvido, La belleza de las pequeñas cosas o Escrito en Brasil.

Profesor invitado en varias universidades iberoamericanas, es Premio de Narrativa de la Asociación Cultural "Marquesado de Priego", además de miembro de la Cofradía de la Viña y el Vino, para la que concibió en septiembre de 1992 la primera Exaltación del Vino de Montilla. De igual manera, Antonio López Hidalgo es miembro del Patronato de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: M.A. LEÓN

25/8/19

  • 25.8.19
Un total de 4.299 alumnos y alumnas de 30 centros docentes de Córdoba han participado durante el curso 2018/19 en el programa AulaDcine, que tiene como objetivo difundir la cultura cinematográfica y audiovisual en el ámbito educativo, contribuyendo así a la creación de nuevos públicos para el cine y a desarrollar el espíritu crítico entre los jóvenes.



La Junta, que puso en marcha este proyecto en el periodo académico 2014/15, ha contado en esta edición con la implicación de 401 docentes de la provincia. Los centros educativos pueden acogerse de forma voluntaria a este programa, recibiendo asesoramiento, formación y materiales. Cada colegio e instituto puede desarrollar la actividad de la forma que mejor se ajuste a sus necesidades y características, tanto de forma transversal en varias áreas o bien como temática independiente.

Además, el programa cuenta con una plataforma colaborativa donde el profesorado puede compartir sus experiencias y conocimientos con los demás participantes, descargarse los materiales didácticos e incluso realizar el visionado on line de las obras en las pizarras digitales.

Dentro de AulaDcine se desarrollan distintas acciones en el ámbito de la cultura cinematográfica para favorecer la alfabetización mediática y la creación de nuevos espectadores para el cine europeo, así como para impulsar un mayor conocimiento de la actual producción audiovisual andaluza y despertar en los jóvenes un espíritu crítico a través del análisis, la reflexión y el intercambio de opiniones.

Los contenidos cinematográficos y audiovisuales, por su facilidad de transmisión, son una herramienta idónea para apoyar y complementar la actividad docente, así como para promover y acercar la cultura al alumnado de las distintas etapas educativas.

Con este proyecto se fomenta una educación en valores como la tolerancia, la justicia social, la igualdad, los derechos humanos, la solidaridad, la participación o la dignidad humana. Los más jóvenes tienen la oportunidad de ver cine con otros ojos, comprender mejor el mundo que les rodea y participar activamente en la vida democrática y cultural.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

18/8/19

  • 18.8.19
La Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía (EPFCA) de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico ha puesto en marcha, junto con la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía (GECA), un título de Experto en Gestión Cultural, que se celebrará entre el 12 de marzo y el 24 de junio de 2020 en la sede de la EPFCA en Sevilla.



Dos ediciones de un curso similar, también en colaboración con ambos organismos, y con el precedente de las dos ediciones del curso "Gestión Cultural. El proyecto Cultural" impartido en la EPFCA, constatan el éxito de la propuesta tanto en la solicitud de matrículas como por la valoración del alumnado tras su finalización. Los buenos resultados han facilitado que este curso en su próxima edición se ofrezca dentro de la oferta de los títulos de experto universitario de la Universidad Pablo de Olavide.

La profesionalización que la gestión cultural ha experimentado en las dos últimas décadas ha demandado una formación específica para quienes se dedican a ella. Este curso es una buena muestra de la sinergia entre el sector asociativo, el público y la universidad para lograr una propuesta que se adecue a las exigencias del mercado laboral con una formación muy práctica e impartida por profesionales del sector en activo.

La Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía es una unidad de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales (AAIICC), adscrita a la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, que ofrecen tres líneas de formación cultural: artística, técnica y de gestión. La enseñanza está orientada de manera muy práctica y con el objetivo de mejorar las competencias del alumnado de cara a la incorporación o mejora en el mercado laboral. La EPFCA cuenta con tres sedes: Granada, Málaga y Sevilla. Además, para llegar a un mayor número de personas, se organizan cursos online y puntualmente en otras provincias, gracias a acuerdos con entidades locales.

Además de las sedes físicas estables en Granada, Málaga y Sevilla, la Escuela cuenta con una plataforma virtual en la que se imparten cursos online para facilitar así la formación a las personas interesadas independientemente de su lugar de residencia. Con esta misma meta de ampliar la territorialidad de las acciones, gracias a acuerdos y colaboración con entidades locales, se han organizado en 2018-19 cursos en Córdoba, Huelva y Cádiz. Todos estos cursos, de una duración variable, que van desde las 12 horas hasta otros de 800, suman más de 6.000 horas de clase.

Los cursos que se han impartido abarcan muchas disciplinas: atrezzo, sonorización, vestuario, escenografía, iluminación, clown, voz, interpretación, videomapping, verso, fotografía, redes sociales, legislación o producción entre otras, y abarcan también diversos niveles, desde algunos cursos de iniciación para los que no es necesaria formación previa a otros especializados dirigidos a profesionales que precisan reciclarse o ampliar conocimientos más específicos.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

14/8/19

  • 14.8.19
La Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía (EPFCA), dependiente de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico a través de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, ha cerrado el curso 2018-2019 con un balance más que positivo, gracias a los más de mil alumnos y al total de 84 cursos organizados en los seis primeros meses del año, con una media de alumnado por taller de 13 personas.



"Ello permite que la formación sea muy práctica y participativa, así como cumplir con uno de los objetivos de la Escuela de preparar al alumnado para el mercado profesional de distintos sectores de la cultura", resaltaron fuentes del Gobierno andaluz.

Además de las sedes físicas estables en Granada, Málaga y Sevilla, la Escuela cuenta con una plataforma virtual en la que se imparten cursos online para facilitar así la formación a las personas interesadas independientemente de su lugar de residencia. Con esta misma meta de ampliar la territorialidad de las acciones, gracias a acuerdos y colaboración con entidades locales, se han organizado en 2018-19 cursos en Córdoba, Huelva y Cádiz. Todos estos cursos, de una duración variable, que van desde las 12 horas hasta otros de 800, suman más de 6.000 horas de clase.

Los cursos que se han impartido abarcan muchas disciplinas: atrezzo, sonorización, vestuario, escenografía, iluminación, clown, voz, interpretación, videomapping, verso, fotografía, redes sociales, legislación o producción entre otras, y abarcan también diversos niveles, desde algunos cursos de iniciación para los que no es necesaria formación previa a otros especializados dirigidos a profesionales que necesitan reciclarse o a quienes necesitan ampliar conocimientos más específicos.

La Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía ofrece tres líneas de formación cultural: artística, técnica y de gestión. La enseñanza está orientada de manera muy práctica y con el objetivo de mejorar las competencias del alumnado de cara a la incorporación o mejora en el mercado laboral.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

11/8/19

  • 11.8.19
La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación ha abierto el plazo de presentación de candidaturas para el XVIII Certamen Literario Escolar Andaluz en materia de voluntariado ‘Solidaridad en Letras’. Con estas distinciones, se pretende sensibilizar al alumnado de los centros educativos andaluces en favor de la defensa de valores como la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia, así como posibilitar que las alumnas y los alumnos se conviertan en protagonistas de la solidaridad a través de sus producciones escritas.



A este concurso podrán ser propuestas como candidaturas el alumnado de cualquier centro educativo público, concertado o privado de Educación Primaria y Secundaria de Andalucía. Igualmente, podrá participar el alumnado de los centros de Educación Especial, así como de cualquier otro programa educativo que se ajuste a las características de la convocatoria.

Como novedad en esta edición, a través de los centros escolares que participen en este certamen, se podrá elegir el lema del Congreso Andaluz de Voluntariado 2020 que tendrá lugar en Huelva. El relato breve deberá tener un título redactado de forma que pudiera convertirse en el lema del congreso. Este foro es el principal foco de encuentro y de participación de las buenas prácticas llevadas a cabo por las asociaciones de voluntariado que vienen desarrollando su labor a lo largo del territorio andaluz.

El Certamen presenta dos fases: provincial y regional. Y contempla dos categorías: A para alumnado de 5º y 6º de Educación Primaria; y B para alumnado de 1º y 2º de Educación Secundaria Obligatoria. Además, presenta la modalidad de relato breve (máximo 500 palabras), que consistirá en una narración de ficción centrada en el voluntariado. Las candidaturas se pueden presentar hasta el día 18 de octubre.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

26/7/19

  • 26.7.19
El Recinto de Los Naranjos del complejo municipal del piscinas de verano, junto al Parque Tierno Galván, se llenarán de música durante los próximos fines de semana de agosto de la mano del festival Luna de Agosto, una iniciativa impulsada por La Lonja de Marisco en colaboración con el Ayuntamiento de Montilla y Bodegas Robles, que permitirá disfrutar de la música en directo.



A partir de la medianoche, el recinto municipal acogerá hasta un total de once actuaciones que ofrecerán grandes actuaciones y estilos tan diversos como el pop, el jazz, el indie o el rock, entre otros. "Con esta actividad se pretende aumentar la oferta cultural de la localidad durante la época estival y ofrecer alternativas de ocio para todos los ciudadanos", ha destacado el Ayuntamiento de Montilla sobre un programa que dará comienzo este sábado, 27 de julio, con la actuación de El Tren de Sanz, un tributo al cantante Alejandro Sanz.

Asimismo, el festival Luna de Agosto continuará con el concierto del grupo montillano Poprockpopero (2 de agosto) o el grupo de baile y animación Boogaloo (3 de agosto). Otro tributo a uno de los grandes grupos del pop español, Mecano, protagonizará la noche del 9 de agosto de la mano del grupo Aire, mientras que la Orquesta Raíces amenizará la cita del 10 de agosto.

El ecuador del festival vendrá marcado por el ritmo de Crash for Jazz en la noche del 16 de agosto, que cederá el testigo a los jóvenes montillanos que conforman el grupo Piedra Dropa (17 de agosto). Por su parte, el fin de semana del 23 y 24 de agosto, las actuaciones correrán a cargo de Like a Virgin, con su tributo a Madonna, e Imperio Reina, respectivamente. Finalmente, la nueva edición de Luna de Agosto cerrará su cartel con la actuación de otro grupo montillano, Mr. Mackenzie.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

24/7/19

  • 24.7.19
Su nombre se hizo especialmente popular el pasado verano, tras ser incluido en el exclusivo comité de expertos que habría de evaluar a los aspirantes a dirigir RTVE. Pero Francisco Sierra Caballero ya era, desde mucho antes, uno de los investigadores más respetados en el ámbito de la Comunicación contemporánea. Nacido hace 50 años en Gobernador, un municipio de poco más de 200 habitantes situado en la comarca granadina de Los Montes, muy cerca de Jaén, Francisco Sierra es catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, donde dirige el Departamento de Periodismo I.



Investigador del Instituto Andaluz de Investigación en Comunicación y Cultura y nuevo columnista de Andalucía Digital, es fundador de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación y, en la actualidad, preside la Unión Latina de Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura, así como la Asamblea de la Confederación Iberoamericana de Asociaciones Científicas en Comunicación.

Autor de relevantes ensayos sobre Comunicación, Política y Cambio Social, Francisco Sierra ha coordinado equipos internacionales de investigación para la Comisión Europea o para el Plan Nacional de Investigación y Desarrollo de España. Ahora, de la mano del sello editorial Siglo XXI de España, presenta Teoría del valor, comunicación y territorio, una obra que reúne aportes originales de autores de referencia como David Harvey, Toni Negri y Carlo Vercellone sobre Teoría del Valor y Revolución Digital, analiza las discusiones de aportes como las tesis sobre Capitalismo Cognitivo.

—Hace unos meses reclamaba en 'Introducción a la Comunicología' un enfoque materialista de la comunicación. Este libro avanza en la misma dirección, supongo.

—En efecto. La ausencia de una perspectiva crítica en Comunicación es notoria. Por influencia de la escuela funcionalista estadounidense, nuestros estudios han cultivado una visión instrumental, práctica, aunque paradójicamente poco útil. Si uno visita cualquier biblioteca o librería y se para a revisar el fondo bibliográfico, rápidamente salta la ausencia de referencias marxistas, materialistas o, en un sentido amplio, críticas de la comunicación.

Hay títulos episódicos, como el del exdirector de El Mundo sobre el poder en los medios, pero poca teoría y elaboración científica que apunte en una dirección distinta para entender por qué nos pasa lo que nos pasa con la comunicación pública. Este volumen, aunque colectivo, tiene un capitulo en el que avanzo cuestiones sustanciales sobre acceso, control e ideología en los medios, pensando no tanto en el periodismo, que suele ser lo habitual, como en las propias redes y en la cultura digital.

—¿Hay intelectuales marxistas en estos tiempos posmodernos de faltas noticias?

—Empiezo a pensar que no, al menos en España. Cuando tuve la defensa de mi Cátedra de Teoría de la Comunicación me pregunté en la exposición cómo es posible que un hijo de la clase obrera llegue a la universidad, se titule, termine siendo profesor e, incluso, alcance la máxima distinción en la carrera académica. Lo normal hubiera sido el desclasamiento o, directamente, no alcanzar tal honor. Añádase además que la universidad, y particularmente la academia española, es históricamente antimarxista.

A diferencia de otros ámbitos de nuestro entorno, pienso en Francia o Gran Bretaña, la investigación en España es poco crítica y no lo digo yo desde una posición contraria. Hay ya estudios de colegas de la Universidad Rey Juan Carlos y de la Complutense sobre el campo académico de la comunicación y ratifica dichas tesis.

No olvidemos además que en instituciones como la Universidad de Sevilla hubo purgas de ilustres profesores republicanos. Proliferaron catedráticos afines al Opus y el régimen. En mi propia Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense eran conocidos los falangistas reconvertidos en profesores sin más bagaje intelectual que haber servido a la dictadura franquista.

En este escenario, hablar de intelectuales marxistas como una suerte de especie en extinción por la posmodernidad no sería cierto al hacer abstracción de la historia. Pensemos en grandes intelectuales como Manuel Sacristán, que fue expulsado de la carrera académica aunque reconocido como uno de los mejores filósofos y expertos en Lógica. En fin, haberlos los hay aunque expuestos a censura como en el acto que nos suspendieron desde Rectorado cuando íbamos a celebrar en el Paraninfo el Bicentenario de Marx.

Estamos, además, en un momento de emergencia del pensamiento materialista. El libro es solo una semilla, pero hay mucho trabajo articulado que venimos desarrollando en espacios como la Fundación de Investigaciones Marxistas y, desde luego, en la propia Universidad, sin apenas recursos pero con rigor y método para dar respuestas al tiempo de mudanzas que vivimos.

—En su libro analiza el llamado "Capitalismo de Plataformas Digitales" como Uber o Amazon. ¿Por qué es tan relevante para la teoría el valor?

—Al menos por tres razones, pues implica un cambio en las formas de generación de valor con figuras como los llamados "prosumidores", esto es, productores que voluntaria y gratuitamente, por el entusiasmo –como diría Remedios Zafra– de construir en común, aportan trabajo y riqueza a grandes plataformas que suelen ser monopólicas.

En segundo lugar, porque desde Marx, el concepto de inteligencia social general, se actualiza hoy con la centralidad de la red distribuida de Internet. La tesis del Capitalismo Cognitivo que sostienen algunos autores como Yann Moulier Boutang señalan que el valor depende hoy del código, de la información y del conocimiento y, ésta a su vez, depende de la tecnología.

Pensar estas plataformas, por tanto, es discutir quién domina la infraestructura y quién acumula valor explotando la creatividad social colectiva. Por último además, en torno a estas plataformas surgen nuevos conflictos y lucha de clases que explican en buena medida las contradicciones del capitalismo entre un trabajo y recursos de producción socializados y una privatización de la riqueza.

Debates como en España la Tasa Google son retos parciales a un problema de fondo que es observable en el mundo que se está configurando. Piense en los trabajadores de Amazon o en los juicios que en San Francisco mantienen los trabajadores precarizados de Uber. No solo asistimos a condiciones de trabajo de semiesclavitud: es que ésta es la condición de la acumulación del capitalismo informacional. Trabajo gratis.

En suma, el capitalismo de plataformas es central y, en torno a ellas, convergen el capital financiero (innovación y desarrollo), las disputas geopolíticas de poder internacional (el caso por ejemplo Huawei y el 5G) y los procesos que amenazan la diversidad cultural y las propias libertades públicas. Sin esta reflexión no podemos entender fenómenos como Trump o la ciberguerra.

—Nos dirigimos entonces al modelo 'Gran Hermano' que sugiere Google. ¿Qué implicaciones económicas tiene?

—No vamos, ya estamos instalados. Desde la denuncia por el Parlamento Europeo del caso Echelon, hemos seguido avanzando. La Unión Europea sanciona a Facebook por la venta de nuestros datos a Cambridge Analytic pero sigue delinquiendo. El caso Alexa, Smart Tv Samsung y otros dispositivos como el monitoreo en redes es la forma de colonización del siglo XXI.

Ahora, la explotación intensiva y extractivista no es sobre la naturaleza sino sobre nosotros mismos con la minería de datos. Pero se hace en condiciones de exclusividad, cuasi monopólica, y en la que la guerra de Huawei anticipa una disputa geopolítica por hacer real lo que los teóricos de la dependencia definían como la ventaja competitiva de la renta tecnológica.

Amazon, por ejemplo, desarrolla su propia infraestructura y la siguiente fase es que estas redes sean ya no política pública sino redes privadas. El debate sobre la neutralidad de Internet es secundario en la apropiación privada del espacio público. Y lo lamentable es que organismos internacionales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones está en manos de Estados Unidos y siguen las directrices de las grandes corporaciones como los GAFAM.

Evidentemente, esta deriva beneficia a quien está ya instalado y domina la red (el circuito de distribución y gestión de datos para la comercialización) y nos sitúa en posiciones subalternas a países y culturas como España, donde no somos productores sino consumidores de estas plataformas, sus tecnologías y software propietario.

—En su libro hay aportes importantes de autores como David Harvey y Toni Negri y analizan procesos como la acumulación por desposesión. ¿Puede explicar a nuestros lectores de qué estamos hablando?

—La tesis de acumulación por desposesión es de David Harvey. De hecho, el seminario sobre teoría del valor que ha dado lugar al libro es iniciativa de él. Fue un honor para mí poder compartir debates con él y con su equipo en el marco del Seminario Internacional Milton Santos de Comunicación y Cultura Urbana que lidera mi grupo, Compolíticas.

Uno de los temas tratados es, justamente como plantea David Harvey a propósito de las ciudades, cómo el proceso de socialización y acceso a recursos difusos, cómo el patrimonio inmaterial y los bienes comunes, son hoy la principal fuente de acumulación por la captura que hacen, por ejemplo, corporaciones que registran, como hace Google Maps, las imágenes de nuestras calles, monumentos y formas de vida como recursos y externalidades positivas que, al tiempo que se comparten, son capturadas por el capital.

Ello da lugar a fenómenos como el turismo, que terminan por expropiar a la gente de sus espacios, recursos acuíferos, imágenes, rituales o imaginarios conforme a la necesidad del capital de rentabilizar las nuevas fuentes de riqueza. Estos procesos, lejos de ser amables, como pareciera con la minería de datos, suelen ser violentos como sucede a diario en el Sur global o con los desplazamientos de población.

—¿El Socialismo del siglo XXI será postmarxista?

—Si por postmarxista entendemos que precisamos una nueva teoría y práctica que no pensó Marx, desde luego. Pero los fundamentos de la crítica, del pensamiento materialista, siguen de plena vigencia. Esto es, toda propuesta emancipadora frente a la destrucción capitalista debe partir de Marx e ir más allá, desde luego. No podemos vivir anclados en el pasado pero no podemos avanzar desde la izquierda sin pensar la historia y aprender de las luchas y derrotas que el movimiento obrero ha tenido.

—¿Qué retos del mundo del trabajo identifica en su crítica de la economía política?

—Primero, el vindicar derechos que están poniendo en cuestión las nuevas formas de producción social. Antes hablaba de las plataformas digitales. En ellas no solo usuarios ven socavados sus derechos y libertades públicas. Trabajadores de empresas como Glovo no solo están en situaciones de extrema precariedad, sino incluso expuestos a graves condiciones de exposición contra su seguridad, como hemos visto.

En este escenario, las organizaciones sindicales tienen que plantear nuevas formas de lucha para la dignidad del nuevo proletariado. Y los poderes públicos empezar a regular porque asumen el neoliberalismo radicalmente en términos de oferta y demanda sin pensar, por ejemplo, los efectos en el pequeño comercio, la destrucción del tejido social o la vulneración de los derechos contemplados en el Estatuto de los Trabajadores.

—¿La comunicación puede ser un espacio de transformación de las desigualdades económicas?

—Ciertamente, si la concebimos como Ciencia de lo Común. Hemos aprendido que compartir en la teoría del valor en redes no empobrece. El problema es cuando se captura por corporaciones que no comparten ni su tecnología, ni el software ni la riqueza generada. Antes bien, se apropian de las externalidades positivas que genera el intercambio.

La comunicación, por ello, debe disputar el sentido del cambio tecnológico para dotarle de corazón, como en las redacciones: sobra marketing y falta inteligencia colectiva para compartir los bienes comunes, más aún en la era de Internet.

—En su presentación en Madrid, en la Librería Traficantes de Sueños, informó de un proyecto editorial sobre Marxismo y Comunicación. ¿No resulta inadecuado en la era de Internet?

—En modo alguno. Creo, antes bien, que es un proyecto necesario, radicalmente urgente en el tiempo que vivimos. Por ello, llevo cinco años revisando los clásicos y recuperando lecturas no hechas en Comunicación para una nueva teoría de los medios desde la tradición materialista. Si todo va bien, el próximo año será publicado en Siglo XXI.

Confío y tengo la esperanza de aportar herramientas de análisis y abrir un debate en el campo de la comunicación desde una perspectiva crítica. En este empeño estamos, desde la minoría y radical voluntad de pensar intempestivamente. Por fortuna, como aprendimos de Neruda, en esta tarea nunca estaremos solos: ni en la teoría ni en la práctica.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

20/7/19

  • 20.7.19
Teoría del valor, comunicación y territorio. Ese es el título del nuevo libro que ha publicado Francisco Sierra Caballero, catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla y nuevo colaborador de Andalucía Digital, de la mano del sello editorial Siglo XXI de España. La obra, que reúne aportes originales de autores de referencia como David Harvey, Toni Negri y Carlo Vercellone sobre Teoría del Valor y Revolución Digital, analiza las discusiones de aportes como las tesis sobre Capitalismo Cognitivo.



El nuevo volumen, que ha sido editado como autor por el catedrático de la Universidad de Sevilla, es fruto de tres años de trabajo e investigación en el marco del Seminario Internacional Milton Santos de Comunicación y Cultura Urbana.

"En un momento de crisis y tensiones geopolíticas, donde la brecha que separa a ricos y pobres es cada vez más profunda, repensar la agenda para la crítica materialista de la sociedad debe considerarse la tarea más urgente y necesaria", indica Sierra, quien se muestra convencido de que "hoy, en la era de las plataformas digitales, donde la figura protagonista es la del trabajador precario que las alimenta, el capitalismo opera desde la abstracción de un proceso de acumulación por desposesión procurando limitar el alcance de la lucha de clases como un problema del pasado merced a la dependencia del capital financiero".

Con el fin de comprender las contradicciones y los procesos de transformación actuales, los intelectuales y críticos sociales que aglutina este nuevo libro reformulan y amplían el horizonte de comprensión de la clave fundamental de cualquier reflexión que quiera enfrentar la actualidad del capitalismo: la Teoría del Valor.

Un reputado experto en Comunicación

Nacido hace 50 años en Gobernador, un municipio de poco más de 200 habitantes situado en la comarca granadina de Los Montes, muy cerca de Jaén, Francisco Sierra es catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, donde dirige el Departamento de Periodismo I. Además, su nombre se hizo especialmente popular el pasado verano, tras ser incluido en el exclusivo comité de expertos que habría de evaluar a los aspirantes a dirigir Radio Televisión Española (RTVE).

Investigador del Instituto Andaluz de Investigación en Comunicación y Cultura, el nuevo columnista de Andalucía Digital  es fundador de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación y, en la actualidad, preside la Unión Latina de Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura, así como la Asamblea de la Confederación Iberoamericana de Asociaciones Científicas en Comunicación.

Autor de relevantes ensayos sobre Comunicación, Política y Cambio Social, Francisco Sierra ha coordinado equipos internacionales de investigación para la Comisión Europea o para el Plan Nacional de Investigación y Desarrollo de España. El pasado mes de marzo, y de la mano de la Asociación Cultural y Científica Iberoamericana, presentó Introducción a la Comunicología, una obra en la que aborda, de manera crítica y panorámica, el ámbito de la mediación social y el papel que juega la comunicación en la propia conformación de la sociedad.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

13/7/19

  • 13.7.19
Antonio López Hidalgo, miembro del Consejo Editorial de Andalucía Digital y autor de la sección Preguntar para escribir que se publica en este mismo periódico, será el encargado de apadrinar al periodista Iñaki Gabilondo en su nombramiento como doctor honoris causa por la Universidad de Sevilla (US). Así lo ha decidido la Junta de la Facultad de Comunicación que también ha confiado al catedrático montillano la redacción de la laudatio que se leerá durante el transcurso de la ceremonia, que tendrá lugar el próximo mes de octubre en el Paraninfo de esta institución.



Nacido en San Sebastián el 19 de octubre de 1942, Iñaki Gabilondo se ha consolidado como uno de los profesionales más destacados de la radiofonía española, resaltando especialmente su defensa de la ética en la profesión periodística. Santo y seña de la cadena SER, impartió la lección inaugural del curso académico 2003-2004 en la Facultad de Comunicación de la US y ha tenido múltiples colaboraciones con esta institución.

Para López Hidalgo, "es todo un honor poder apadrinar como doctor honoris causa" a un periodista que en el año 2000 recibió la Medalla de Oro de Andalucía y, seis años más tarde, fue condecorado con el título de Hijo Adoptivo de la Provincia de Sevilla.

La designación de Antonio López Hidalgo como autor del texto laudatorio que dará paso a la investidura de Gabilondo como doctor honoris causa por la Hispalense supone un nuevo reconocimiento para este catedrático de Redacción Periodística que publicó su primer libro en 1990, El sindicato clandestino de la Guardia Civil, una obra realizada al alimón junto a Juan Emilio Ballesteros, por la que fueron procesados y absueltos posteriormente.

En la editorial Comunicación Social, Antonio López Hidalgo también ha publicado El periodista en su soledad; De la vida y otras anécdotas; El Titular. Manual de titulación periodística; Géneros periodísticos complementarios. Una aproximación crítica a los formatos del periodismo visual; y La Columna. Periodismo y literatura en un género plural. Entre otras obras, es autor de La exactitud de la nostalgia, Tratado sobre el corazón de las cosas, La ciudad perdida, El privilegio del olvido, La belleza de las pequeñas cosas o Escrito en Brasil.

Profesor invitado en varias universidades iberoamericanas, es Premio de Narrativa de la Asociación Cultural "Marquesado de Priego", además de miembro de la Cofradía de la Viña y el Vino, para la que concibió en septiembre de 1992 la primera Exaltación del Vino de Montilla. De igual manera, Antonio López Hidalgo es miembro del Patronato de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.

El pasado mes de febrero, Antonio López Hidalgo recibió de manos del presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, la mención especial con la que la Asociación de la Prensa de Sevilla (APS) acordó distinguir al periodista montillano en el marco de la vigésimo séptima edición del Premio de la Comunicación que el colectivo viene concediendo desde el año 1992.

Un mes más tarde, la editorial Comunicación Social lanzó la segunda edición de El titular. Tratado sobre las técnicas, modalidades y otros artificios propios de la titulación periodística, que se ha convertido en un manual de referencia en las facultades de Comunicación de toda Hispanoamérica, cuyo profesorado recomienda a los estudiantes de Redacción Periodística la lectura de este libro que aborda de manera pormenorizada el uso de los titulares en cada uno de los géneros periodísticos contemporáneos.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL



2/7/19

  • 2.7.19
Los artistas Mike Sun y Antonio R. López, y el grupo Algunos hombres han resultado ganadores del IV Certamen de Música Preventiva, promovido por la Diputación de Córdoba con el objetivo de apoyar y dar oportunidad a músicos de Córdoba y la provincia. Por su parte, el grupo montillano Segundo premio ha resultado finalista.





Los tres ganadores, seleccionados en la fase final de este festival –que tuvo lugar recientemente en el Patio Blanco de la Diputación–, han recibido como premio un concierto en directo –junto a un grupo consagrado a nivel nacional e internacional–,y con un caché de 1.500 euros y la grabación, y fabricación de un CD recopilatorio. Asimismo, se incorporarán a un festival de prestigio de los celebrados en los circuitos profesionales, incluyendo alojamiento, viaje y manutención.

Algunos hombres es una banda de rocanrol formada en Pozoblanco a mediados de 2010 y compuesta por cinco miembros. El repertorio básico de sus directos lo complementan versiones de los Rolling, la Creedence o The Jayhawks. Han actuado en festivales como Monkey Week, Zaidín Rock, Whitewll Festival, Alfresco, y desde 2010 han compartido escenario con bandas como Loquillo, Los Enemigos, Guadalupe Plata, Pony Brabo y Limousine, entre otros.

El cantautor Mike Sun se acompaña en sus espectáculos de distintos tipos de instrumentos y arreglos, en un estilo cercano al Indie Pop Barroco, influenciado por una vena punk. Este autor ha sido seleccionado en varios certámenes cordobeses, como Dinamo Music, Música Propia y Música Preventiva (2017).





En cuanto a Antonio R. López, cuenta con más de 50 canciones propias, que ha interpretado en diversas salas del ámbito nacional y que ha podido llevar a espacios como el Colegio de España o las universidades de La Soborna, París XIII, Vassar College o Wheaton College.

Música Preventiva engloba música moderna, pop rock, jazz-soul, funk, metal, regga, gragge y heavy, así como otras tendencias musicales, como el folk, fusión, latino, percusión o new age.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

1/7/19

  • 1.7.19
El Museo Arqueológico de Córdoba acogió recientemente, en el marco del ciclo Los Miércoles en el Museo, una conferencia bajo el título El museo que no pudo ser. Colecciones arqueológicas cordobesas en los museos londinenses, impartida por la profesora montillana de Geografía e Historia del IES Inca Garcilaso de la ciudad, Matilde Bugella. En dicha conferencia, Bugella recorrió algunas de las piezas y colecciones de los museos londinense que ha podido estudiar durante el desarrollo de su Doctorado en Arqueología por la Universidad de Córdoba, para lo cual se ha desplazado durante varios meses a Inglaterra.



En concreto y, según destacó el propio Museo, esta conferencia permitió adentrarse en el mundo del coleccionismo privado y en el desplazamiento de piezas arqueológicas desde sus zonas de procedencia hasta lejanos centros expositivos, como el caso de piezas de Madinat al-Zahra que se encuentran expuestas en museos europeos desde principios del siglo XX.

Así, el Museo Victoria&Albert de Londres alberga una notable colección de arte hispanomusulmán, integrada por capiteles y fragmentos de decoración arquitectónica procedentes de Córdoba. Pero no es el único conjunto de piezas de origen cordobés que es posible admirar en un museo londinense ya que el Museo Británico exhibe en sus vitrinas el conocido como Tesoro de Córdoba (Cordoba Treasure), integrado por joyas ibéricas y monedas de plata hispanorromanas. Ambas colecciones fueron adquiridas y sacadas de España, contraviniendo la legislación vigente en aquel momento, por el erudito y coleccionista norteamericano Walter Leo Hildburg.

Las circunstancias que permitieron el expolio de los respectivos yacimientos y la salida ilegal del país de las piezas ahora conservadas en ambos museos constituyen un notable ejemplo de la precaria situación del patrimonio histórico-artístico español, precisamente en una época, el primer tercio del siglo XX, en que el Estado realizaba un considerable esfuerzo, tanto legislativo como institucional, por dotar al país de mecanismos legales que protegieran de manera efectiva su patrimonio.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: MUSEO ARQUEOLÓGICO DE CÓRDOBA

24/6/19

  • 24.6.19
El Parque Periurbano del Cerro de la Alcoba de Montemayor volverá a convertirse a partir de este sábado, 29 de junio, en epicentro cultural de la provincia gracias a la puesta en marcha de la cuarta edición de Arte en Acción, un proyecto que cuenta con el apoyo de la Fundación Provincial de Artes Plásticas "Rafael Botí" y que está dirigido a potenciar el arte entre los vecinos de la localidad y de toda la provincia cordobesa.



Hasta el próximo 6 de julio este municipio de la campiña cordobesa se convertirá en lugar de peregrinaje de un importante número de artistas que participará en la cuarta edición de una iniciativa que ha permitido convertir este espacio periurbano en una galería de arte contemporánea a cielo abierto.

La responsable de la Fundación "Rafael Botí", Marisa Ruz, destacó la importancia de este proyecto –que se enmarca bajo el paraguas de la ayudas de la Fundación a iniciativas de artes plásticas para municipios menores de 20.000 habitantes– dentro de la apuesta de la institución por la cultura contemporánea que, además, se caracteriza por "implicar a los creadores e invitar a los habitantes a que participen en el proceso de creación".

Por su parte, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Montemayor, Antonio Soto, señaló que tras cuatro años de vida, Arte en Acción ha permitido transformar un espacio verde como el Parque Periurbano del Cerro de la Alcoba "en una galería de arte contemporáneo al aire libre en la que descubrir el arte contemporáneo de una forma accesible para todos".



Arte en Acción contará con dos grandes eventos como punto de partida y cierre de su cuarta edición. En concreto, el programa dará comienzo el sábado 29 de junio con la inauguración de la exposición fotográfica Pisando fuerte, obra del montillano Javier Portero, que contará con la poesía de Noelia Morgana.

Asimismo, durante la duración de Arte en acción tendrán lugar diversas intervenciones artísticas de la mano de la creadora argentina Gisel Rosso y el cordobés Tarón. Se prevé, además, la realización de Ciudades invisibles III, una propuesta escultórica que pondrán en marcha Francisco Jiménez García y Miguel Romero Mata.

Finalmente, el acto de clausura tendrá como eje central la música de What hist¡?, banda de blues seco, y Dynamo Shock, de rock electrónico. A ello se sumará el trabajo de la compañía Teatro en Bruto y su obra Centro de Gravedad, en la que se retomarán textos clásicos para actualizarlos y dotar de protagonismo al público asistente.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

7/6/19

  • 7.6.19
El Festival Art Sur dio en el día de ayer el pistoletazo de salida a cuatro días de arte en La Victoria. Tras la presentación oficial a cargo de Jacinto Lara y Antonio Monterroso, comenzaron las distintas actuaciones, performance y construcciones de obras que tendrán lugar durante todo el fin de semana hasta la clausura del domingo.


Desde este viernes la Escuela de Arte Dionisio Ortiz imparte talleres de diversa índole: poesía, cerámica, moldes, collages e incluso de cine. Durante todo el viernes habrá diferentes eventos, visitas guiadas y actuaciones que podrán seguir a través de su programación.

El sábado se abrirá la jornada a las 10.00 de la mañana con diferentes actos musicales. Marcos Maestre acompañará con música de calle la inauguración de la escultura de Antonio Monterroso en el parque municipal. La jornada sabatina se cerrará a las 23.30 de la noche con De la Tierra al Cosmos, de Fabiola Simonet y Soledad Bonnefont en la Plaza de España.

El domingo, en el Centro Cívico se abrirá la última jornada con música en la calle de Mikolaj Kownacki y se cerrará con la clausura y la presentación de la instalación autotuning en la Plaza de España a las 23.30 de la noche.

El programa de 2019 contempla la performance colectiva llamada El Terrible, de los artistas Jacinto Lara y Antonio Monterroso. La propuesta se desarrollará en la plaza Virgen de la Torre y en ella se da prioridad a la palabra, el pensamiento y la reflexión.

Por su parte, en la Casa de la Cultura tendrá lugar el proyecto de danza fusión titulado Dharma Project y en la plaza del Ágora los artistas Rubeén Viart y Diego Laranxeira proyectarán una obra de vídeo mapping en la que se fusiona el diseño y el color luz.

Esta programación se completa con talleres de arte en varias localizaciones del municipio dirigidos a unos 550 alumnos de varios municipios (La Carlota, La Guijarrosa, San Sebastián de los Ballesteros, La Victoria y Córdoba). Los talleres serán sobre serigrafía, poesía visual, cine, moldes, collage, etc.De igual modo, habrá un ciclo de cine de la Filmoteca de Andalucía en la Casa de la Cultura y se proyectarán los cortos de Corto Genial.

Art Sur también dejará espacio para la realización de pinturas murales en la Casa de la Cultura, en la Plaza de España, en el Paseo de La Victoria, en muros vecinales, etc. La escultura estará también representada gracias a un trabajo grupal de varios artistas sobre piedra de mármol, a la obra de varios creadores portugueses, a la obra llamada Dudar de Antonio Monterroso.

REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ARTSUR

9/5/19

  • 9.5.19
Disfrutar de la belleza con la que la primavera exorna los patios más emblemáticos de la localidad cordobesa de Montilla mientras suena música en directo y se saborea el maridaje de los vinos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles con la gastronomía local. Esta es la propuesta que el Soma Club Festival desarrollará este fin de semana en la Casa del Inca y en la Casa de las Aguas.



El festival, que supondrá el broche de oro a esta iniciativa cultural impulsada por el joven promotor montillano Dany Ruz para vincular su localidad natal con la música, nace con la vocación de convertirse en un "referente cultural andaluz", en el que "la tierra, el arte más actual y el vino puedan mezclarse y agitarse para servirse bien fríos en escenarios patrimoniales realmente especiales y mágicos".

"El Soma Club Festival pretende implicar a los vecinos de Montilla en el conocimiento de los espacios más singulares de su propia ciudad, pero también atraer a gente interesada en la música, la cultura y el patrimonio local para vivirlo desde otra óptica", destacó Ruz sobre esta iniciativa que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Montilla.

Durante la noche del viernes y del sábado, estos patios serán el mejor telón de fondo de la poesía más contemporánea de la mano de Noelia Morgana y Rubén Salcedo; el folk de Pepe Peña & The Garden Band; la charlatanería pop del polifacético Pepín Tré o la cumbia de La Cuerda Floja. El cartel cuenta además con numerosos artistas montillanos como Sacrozhenn, Iván Feria, Mendrugo, José María Espejo o Manuel Ramírez.



El evento se aderezará con vinos ecológicos de las Bodegas Robles, santo y seña de la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles, y se maridará con las creaciones del chef montillano Sergio Jiménez, responsable del catering del festival.

Además, las actuaciones se verán complementadas con acciones vinculadas a diferentes disciplinas artísticas que darán una "atmósfera sugerente" al festival, que arranca "con cierto espíritu clandestino". "Este festival va a permitir materializar las dos temporadas del Soma Club Band en esta sinergia cultural", subrayó el promotor de la iniciativa.

El aforo de los conciertos es limitado y las entradas ya están a la venta en la Oficina de Turismo, en el Centro Cultural "Alcalde Antonio Carpio" de Montilla y  en la web www.kieroentradas.com al precio de 10 euros para la jornada del viernes, de 15 euros para el sábado y un bono de 20 euros para ambas jornadas que incluye una consumición y una degustación.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JULIO SÁNCHEZ / I. TÉLLEZ

5/5/19

  • 5.5.19
Cómete la Historia de Santaella. Ese es el nombre de la original “apuesta simbiótica” que el Ayuntamiento de esta localidad cordobesa, junto a una decena de empresas de la comarca, acaba de poner en marcha este fin de semana con el objetivo de ofrecer a los turistas y visitantes un divertido programa basado en la gastronomía, el arte, la enología, la cultura, el patrimonio y la ecología. Y todo ello en un mismo producto que vendrá a complementar el atractivo turístico de la provincia.





El proyecto, que celebró ayer una primera experiencia piloto con una treintena de participantes, arranca con una visita al viñedo ecológico y a la pasera con la que Bodegas Robles cuenta en el paraje de Villargallegos, desde donde se disfruta de una privilegiada vista de Santaella.

El viñedo, que cuenta con una extensión de 24 hectáreas de la variedad Pedro Ximénez en espaldera, se caracteriza por la cubierta vegetal que tapiza toda la finca y que está formada por especies silvestres autóctonas. “Además de aportar nutrientes a la vid de forma natural, atrae a los insectos que controlan las plagas y ayudan a mejorar la fertilidad del suelo y a evitar su erosión”, explicó Pilar Robles, una de las responsables de la firma.

La bodeguera montillana fue precisamente la encargada de explicar todo el ciclo vital del vino: desde la floración de las cepas en la finca de Villargallegos hasta la fermentación del mosto de uva gracias a las levaduras autóctonas que están presentes en la tierra del viñedo y que llegan a la bodega adheridas a la piel del fruto.





“Por eso el cuidado ecológico de nuestro viñedo es tan importante, ya que es un vivero de levaduras y el responsable último de que nuestros vinos consigan expresar su identidad, ya que se trata de vinos que pertenecen a su tierra”, recalcó Pilar Robles, continuadora de una saga que inició su abuelo en 1927 y que, en la actualidad, se ha convertido en un referente internacional en la elaboración de vinos ecológicos.

El programa Cómete la Historia de Santaella continúa con una visita guiada a la Casa de las Columnas, a cargo de la compañía Teatrados y de la Asociación SantaellATeatro ATE, y en la que, de la mano de personajes íberos, romanos y de algún célebre bandolero, se puede conocer con detalle esta notable casa señorial del siglo XVIII que fue adquirida por el Ayuntamiento de Santaella en 1940.

Como novedad, este enclave cultural acoge desde ayer el primer Museo del Vino de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles en el marco del Museo Histórico Municipal, donde se custodia, entre otros importantes fondos, la conocida como “Leona de Santaella”, perteneciente al período prerromano.





La actividad concluye en el patio del museo con una cata dirigida de vinos ecológicos de Bodegas Robles –un verdejo, un fino, un oloroso y un dulce Pedro Ximénez– acompañada por una original iniciativa de “arqueología del sabor” a cargo de Biodiverxa, una firma que trabaja desde hace tres años en la recuperación de plantas locales y de sabores de la naturaleza en todas sus múltiples variedades.

De la mano de la chef Miriam Cózar, los participantes en el programa pudieron degustar hasta cinco platos ambientados en productos y recetas originales de la Prehistoria y de las épocas íbera y romana, como unos espárragos y guisantes con frutos secos y pescados ahumados aliñados con garum o un suculento postre a base de cuajada de leche de oveja con orejones, miel, nueces, flores y especias aromáticas.

“El cambio climático nos aboca a repensar nuestra relación con la tierra y a hacer de la biodiversidad nuestro escudo de protección”, detalló Miriam Cózar, quien fue capaz de interpretar “desde el presente y con nuestra técnica, nuestro arte y nuestra cultura” una suerte de recetas sabrosas y originales en las que predominaban los brotes de verduras tiernas, las flores, los frutos secos, los cardos y los aliños más naturales.





El alcalde de Santaella, José Álvarez, valoró "muy positivamente" la "experiencia piloto" del programa y recordó que, desde el año 2015, "el equipo de gobierno viene trabajando por dar a conocer Santaella en el ámbito turístico y, especialmente, por su patrimonio histórico, arquitectónico y enológico".

En ese sentido, el primer edil se mostró convencido de que este nuevo programa de visitas teatralizadas maridadas con los vinos ecológicos de Robles y con los originales platos de Biodiverxa “constituye un aliciente más para acercarse hasta Santaella”.

Por su parte, la delegada territorial de Turismo, Justicia e Interior y Regeneración Democrática, Purificación Joyera, reconoció que el programa Cómete la Historia de Santaella “contribuye a promocionar el turismo de interior” y elogió la colaboración público-privada que ha hecho posible que el Ayuntamiento y once empresas de la comarca “hayan podido sacar a la luz sus productos, su cultura y su tradición para ponerla a disposición de los vecinos y de todos los visitantes que quieran acercarse hasta Santaella”.

En representación de la Diputación de Córdoba, Francisco Juan Martín, delegado de Comunicación y Nuevas Tecnologías, afirmó que la iniciativa puesta en marcha ayer en Santaella “reúne todos los ingredientes para convertirse en un auténtico referente turístico y cultural en la comarca”, de ahí que invitara a “todos los cordobeses” a “disfrutar de esta actividad”.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR / J.P. BELLIDO

1/4/19

  • 1.4.19
El titular. Así se denomina el tratado sobre las técnicas, modalidades y otros artificios propios de la titulación periodística que acaban de lanzar la editorial Comunicación Social y el profesor Antonio López Hidalgo, miembro del Consejo Editorial de Andalucía Digital y autor de la sección Preguntar para escribir que se publica en este mismo periódico.



La obra, que vio la luz por vez primera en 2001, aborda de manera pormenorizada el uso de los titulares en cada uno de los géneros periodísticos contemporáneos y, desde su primera edición, se ha convertido en un manual de referencia en las facultades de Comunicación de toda Hispanoamérica, que recomiendan a los estudiantes de Redacción Periodística la lectura de este manual que ahora ve la luz en una segunda edición aumentada y actualizada.

"Este tratado representa, sin duda, uno de los hitos en la literatura sobre redacción periodística y, de hecho, es el trabajo más completo que se haya dado nunca a la imprenta sobre el arte de titular textos periodísticos", resaltó Pedro J. Crespo, responsable de Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, uno de los sellos más prestigiosos del mundo en literatura periodística en español.

Además de abordar el proceso de adaptación de los elementos de titulación a los diferentes formatos o soportes periodísticos –prensa escrita, radio, televisión e Internet–, López Hidalgo ofrece una meticulosa y amplísima relación de los tipos de titulares, toda vez que analiza y explica los problemas que condicionan su uso, los elementos que integran y configuran la titulación de un texto periodístico o la función que cumple cada uno de ellos.

"Este tratado tiene como finalidad primordial brindar a los profesionales del Periodismo y a los estudiantes de la disciplina una herramienta útil que les ayude y les oriente a resolver con eficacia y seguridad los problemas diarios que presenta el ya viejo oficio de titular textos periodísticos", explicó Antonio López Hidalgo, quien reconoció el "tesón" y el "empeño" del editor, Pedro J. Crespo, que ha conseguido situar su firma, Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, entre las cuatro primeras por prestigio editorial en el listado del SPI (Scholarly Publishers Indicators) y la primera según su especialización temática.

En esta segunda edición, El titular incorpora un capítulo escrito por el periodista y profesor universitario Juan Pablo Bellido, editor de Andalucía Digital, sobre los titulares en la infoesfera digital, en el que aborda las nuevas posibilidades de difusión que ofrecen las redes sociales para viralizar contenidos en Internet y en el que analiza técnicas como el SEO (del inglés Search Engine Optimization), el SEM (Search Engine Marketing) o el clickbait, que podría traducirse como "ciberanzuelo", un neologismo que se acuñó por vez primera en 1999 para describir la producción de contenidos sensacionalistas en Internet con el objetivo de generar visitas.

Una vida dedicada al periodismo y a la literatura

Catedrático de Redacción Periodística en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, Antonio López Hidalgo (Montilla, 1957) publicó su primer libro en 1990, El sindicato clandestino de la Guardia Civil, una obra realizada al alimón junto a Juan Emilio Ballesteros, por la que fueron procesados y absueltos posteriormente.

En la editorial Comunicación Social, Antonio López Hidalgo también ha publicado El periodista en su soledad; De la vida y otras anécdotas; El Titular. Manual de titulación periodística; Géneros periodísticos complementarios. Una aproximación crítica a los formatos del periodismo visual; y La Columna. Periodismo y literatura en un género plural. Entre otras obras, es autor de La exactitud de la nostalgia, Tratado sobre el corazón de las cosas, La ciudad perdida, El privilegio del olvido, La belleza de las pequeñas cosas o Escrito en Brasil.

Profesor invitado en varias universidades iberoamericanas, es Premio de Narrativa de la Asociación Cultural "Marquesado de Priego", además de miembro de la Cofradía de la Viña y el Vino, para la que concibió en septiembre de 1992 la primera Exaltación del Vino de Montilla. De igual manera, Antonio López Hidalgo es miembro del Patronato de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

12/3/19

  • 12.3.19
Su nombre se hizo especialmente popular el pasado verano, tras ser incluido en el exclusivo comité de expertos que habría de evaluar a los aspirantes a dirigir RTVE. Pero Francisco Sierra Caballero ya era, desde mucho antes, uno de los investigadores más respetados en el ámbito de la Comunicación contemporánea. Nacido hace 50 años en Gobernador, un municipio de poco más de 200 habitantes situado en la comarca granadina de Los Montes, muy cerca de Jaén, Francisco Sierra es catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, donde dirige el Departamento de Periodismo I.



Investigador del Instituto Andaluz de Investigación en Comunicación y Cultura, es fundador de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación y, en la actualidad, preside la Unión Latina de Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura, así como la Asamblea de la Confederación Iberoamericana de Asociaciones Científicas en Comunicación.

Autor de relevantes ensayos sobre Comunicación, Política y Cambio Social, Francisco Sierra ha coordinado equipos internacionales de investigación para la Comisión Europea o para el Plan Nacional de Investigación y Desarrollo de España. Ahora, de la mano de la Asociación Cultural y Científica Iberoamericana, presenta Introducción a la Comunicología, una obra en la que aborda, de manera crítica y panorámica, el ámbito de la mediación social y el papel que juega la comunicación en la propia conformación de la sociedad.

—Lejos de ofrecer en esta obra un discurso complaciente o conformista, se muestra bastante crítico con la Universidad y con las propias empresas del sector de la Comunicación. ¿En qué medida son responsables de los males que acechan hoy día al Periodismo?

—Al menos somos responsables de dos falencias. La primera y fundamental, la que hoy me ocupa y preocupa es la ausencia en el mapa curricular de un fuerte componente tecnológico. Estamos en plena revolución digital y las Facultades siguen enseñando un Periodismo del pasado siglo. La academia vive en la era analógica y no asume procesos como la transmedialidad, el universo de los videojuegos y formatos, géneros y narrativas que están transformando la profesión y que apenas se exploran como materia. Lógicamente, hay excepciones. En la Facultad de Comunicación (FCOM) de la Universidad de Sevilla, por ejemplo, se ha impulsado un Aula de Videojuegos pero estamos ante experiencias episódicas y, por lo general, marginales.

La otra cuestión pendiente es la débil formación ética y política. Sin el principio de phronesis no podemos hablar de un profesional de la información con autonomía y un alto sentido del deber. Y ello pasa por formar a los futuros periodistas en materias como Ética y Deontología Informativa, Políticas de Comunicación o Comunicación Pública y Comunicación para el Desarrollo.

El problema es que hemos asumido una equívoca y decimonónica concepción obsoleta, liberal, que asocia la actividad periodística con una visión individualista y ajena a los retos de la sociedad. Hoy que hablamos de Ciencia Ciudadana, precisamos un Periodismo Ciudadano más responsable y comprometido y las Facultades no estamos precisamente cultivando esta visión. De ahí la deriva que lleva la profesión.

—Sostiene en su obra que “aprender a escuchar es quizás la tarea más importante que un académico puede aportar a sus conciudadanos”. ¿Piensa realmente que la Universidad vive de espaldas a la sociedad? ¿O que solo se escucha a sí misma?.

—En general, la Universidad, desde luego, no está interviniendo en el mundo de la comunicación ni asumiendo un rol de liderazgo moral e intelectual ante los retos que vive la sociedad en la actual crisis civilizatoria. Cuando insisto en que la principal virtud socrática es la atenta escucha es porque, como decía Freire, el diálogo es la condición existencial más importante.

La escucha activa es vital para un periodista, y para un intelectual. Pero vivimos un momento de cultura del monólogo. Se escribe y habla mucho pero la gente no está dispuesta a escuchar y la Universidad igualmente delibera, discute y presta poca atención a otras voces. Así resulta imposible cumplir su misión de servicio público pero, dicho sea de paso, tampoco por ejemplo la profesión escucha a la academia. Como decano de la FCOM viví la paradoja de tocar todas las puertas, tendí puentes y propuse proyectos de investigación sin respuesta del sector empresarial. Así que tenemos brechas considerables que debemos suturar para conseguir un campo mejor organizado y consistente.

—Como profesor universitario reclama del alumnado una mayor capacidad reflexiva y de análisis. ¿No estábamos ante las generaciones mejor preparadas de la historia?

—Si le soy sincero, creo que ese discurso es falso o, cuando menos, interesadamente sesgado. Es verdad que las nuevas generaciones tienen más competencias (idiomas, dominio tecnológico, experiencia) pero la mayoría de estas competencias son instrumentales. Nos estamos encontrando en las aulas alumnos con serias dificultades de comprensión de textos científicos o de dificultades de argumentación, análisis y raciocinio complejo. Y qué le voy a decir de la cultura o bagaje intelectual. Francamente, es una generación con graves y notables carencias y que no se está formando para la vida sino para la acumulación de créditos, relegando virtudes principales que tienen que ver con los valores, la inteligencia emocional y la propia autonomía.

—Muchos alumnos de Periodismo abominan de las asignaturas que no son eminentemente prácticas. ¿Por qué son necesarias materias como Teoría de la Comunicación?

—No conozco juristas que discutan sobre la pertinencia de materias como Filosofía del Derecho en la formación universitaria de los futuros abogados. El discurso contrario a la ciencia en las Facultades de Comunicación se debe a una errónea concepción práctica de la formación. Quizás convendría, como sucede en algunos países de la UE, diferenciar el modelo de formación superior (de cinco años y con alta formación intelectual, como en Alemania) y un ciclo corto de tres años orientado en un sentido estrictamente profesionalista.

Este tipo de debates los hemos tenido con la reforma de los planes de estudio y la introducción del marco normativo de Bolonia, pero lo que no cabe duda, a mi juicio, es que no se forma un licenciado sin ciencia, sin conciencia ni fundamentación teórica sólida. Y solo con la Teoría de la Comunicación se puede adquirir el conocimiento para explicar, ilustrar y comprender los procesos de mediación.

Por poner un ejemplo, un buen periodista ha de conocer los usos, efectos y procesos que intervienen en la audiencia y las teorías que explican la recepción para ser consciente de su rol y responsabilidad. De lo contrario estaríamos, en un sentido praxiológico, actuando a ciegas.

—El exceso de críticas y, como usted apunta, la “multiplicación de canales de acceso al saber”, ¿no están contribuyendo, precisamente, a silenciar los juicios críticos y a dificultar el acceso a fuentes solventes y a información de calidad?

—Este es uno de los efectos más perniciosos. En los últimos años, he empezado a escribir sobre Ecología de la Comunicación. Estamos construyendo un ecosistema de medios monstruoso, desproporcionado, saturado, que es insostenible y que afecta a la capacidad de orientación y socialización del sujeto de la cultura red. Vivimos por ejemplo en el turbocapitalismo procesos acelerados que impiden que el ciudadano procese con la necesaria distancia y reposo la información.

La capacidad humana de procesamiento de datos es limitada y el efecto de saturación es el primer paso para que el ciudadano sea manipulado. De hecho, una de las técnicas más comunes de propaganda, como sucedió en la primera Guerra del Golfo, es la canalización de multitud de datos secundarios a fin de escamotear al escrutinio público lo que hemos dado en llamar "información sensible".

Necesitamos, en fin, discriminar, equilibrar los ecosistemas culturales, jerarquizar las fuentes y seleccionar mejor los repertorios e informaciones que circulan para una cultura otra. Pues en nuestro sistema mediático, hay un exceso de redundancia, de información banal e irrelevante y de infoxicación, de contenidos basura, que afectan a la cultura y convivencia democrática y que, dicho sea de paso, han degradado el propio oficio y no digamos la credibilidad de medios y periodistas por exceso y por defecto de la información significativa y relevante que precisa una sociedad para su desarrollo equilibrado.

—¿Las ‘fake news’ forman parte del "secreto del caos" al que se refería Vázquez Montalbán?

—No es un fenómeno nuevo pero, como decía Guy Debord, la esencia de la sociedad del espectáculo no es mostrar, no es la transparencia. La norma es el secreto y las fake news son la forma visible de los dispositivos de dominio y control social que, por cierto, se acompañan del rumor, una manifestación que suele proliferar en modelos autoritarios, opacos o de falta de confianza como sucede hoy día.

Así, ante la proliferación y transmisión en vivo del acontecer social se escamotea al público las estrategias del poder y de la persuasión con la que, por ejemplo, el público presta atención a Trump o se indigna mientras Wall Street despliega sus estrategias de acumulación por desposesión. Esta es la cuestión vital que se debe discutir: el velo o manto de ocultación de las medias falsedades o noticias prefabricadas.

—¿La proliferación incontrolada de canales de comunicación no supone, de algún modo, una eficiente forma de control de la comunicación?

—Sin duda, es el problema de la Ecología de la Comunicación. La manipulación por saturación es un mal de nuestro tiempo y no digamos la proliferación en redes, el uso de bots y la información personalizada. Frente al discurso de la demediación, convendría recordar en este sentido que los medios median y que la hipermediatización termina siendo una forma de control mayor de las representaciones bajo la apariencia de la diversidad de espacios y contenidos.

Como decía Stuart Hall, la condición de la dominación es el hecho mismo de que uno no es consciente de la dominación. Aplíquese en nuestro tiempo porque pareciera que Internet nos hace libres y que el acceso vía Google garantiza la promesa de libertad realizando el sueño enciclopedista de libre acceso a los saberes. Cosa que no es cierta.

—En pleno auge de la posverdad, ¿considera que los medios forman e informan o hacen justamente lo contrario?

—En un sentido genérico, no forman, más bien lo contrario, y en países con pobre cultura democrática y carente de un sistema de medios educativos, como España, no podemos hacer un balance satisfactorio. Más bien cabría hablar de una situación de déficit democrático en la función social de la prensa en nuestro país. Y por lo que corresponde a la información, ésta resulta pobre, redundante y con un nivel de credibilidad, ahora que se puede contrastar con las redes sociales, en franco declive.

Ha habido muchas interpretación sobre la crisis de los medios, en especial de los medios impresos, y todos los editores y ejecutivos han tendido, curiosamente, a exponer razones ajenas a su práctica y política de organización. Desde la gratuidad de Internet, a la pérdida de hábitos de lectura o la competencia, pero nunca que el producto que aportan, que la información que proveen los medios, resultan de poco interés y utilidad para las audiencias. Da que pensar, creo.



—Si nos centramos en España, el panorama comunicativo se asemeja cada vez más a un oligopolio, en el que unas pocas empresas se reparten, prácticamente, todo el mercado. ¿Debemos preocuparnos ante esta realidad?

—Es grave la situación. El sistema público ha sido relegado con la reforma del audiovisual y el apagón analógico, al tiempo que la formación de un duopolio deja en manos de la banca, las grandes compañías eléctricas y de telecomunicación el control del espacio público y de participación democrática.

Cuando hablamos, por ejemplo, de la estructuración de la deuda y de la crisis financiera, los términos del debate terminan por estar hipotecados por la concentración del poder informativo, por la estructura asimétrica y desequilibrada de acceso y control del espacio mediático. No son comprensibles, por ejemplo, fenómenos como Trump en Estados Unidos o Macron en Francia sin los elevados niveles de concentración. Y resulta que en la UE, como antes en Estados Unidos, se han ido arrinconando las leyes antitrust y todas las políticas de comunicación en defensa del pluralismo.

—En su libro aboga por una intervención de los medios que propicie, entre otras cuestiones, el desarrollo y la visibilidad de las minorías sociales. ¿Ve realmente la luz al final del túnel?

—Hemos mejorado, si pensamos en las minorías sexuales, y en la conciencia de la necesidad de un discurso de la tolerancia respetuosa con la diversidad, pero al tiempo se ha reforzado un discurso sin fisuras de la islamofobia, del etnocentrismo y la lógica WASP (blanca, anglosajona y protestante) que domina el sistema internacional de comunicación.

Quizás lo positivo es que se han desarrollado los medios comunitarios pero, en algunos países como Brasil, éstos han sido el espacio de organización de las iglesias evangélicas y el pensamiento ultraconservador que ha apoyado el ascenso al poder de Bolsonaro, que representa exactamente lo contrario a un discurso de la tolerancia y del pluralismo.

—Apel y Habermas sostenían que ningún hablante puede contradecirse. ¿Confirma entonces que nunca pisaron el Congreso de los Diputados?

Jajajajaja. Bueno, a veces, contra la norma, algunos validamos las tesis de la ética comunicativa y del diálogo. Mire, en el Comité de Expertos de Reforma de la RTVE logramos consensuar método, baremo y evaluación casi siempre por unanimidad. Y aplicamos el sentido común y la lógica. No es poca cosa. Pero bien es cierto que lo de la voluntad de diálogo y consenso y la coherencia no son patrimonio, hoy por hoy, de la forma de decir y hacer de las Cortes y, en general, en la política.

—¿Qué les diría, qué les dice, a esos estudiantes de Periodismo que están a punto de salir del caparazón de las facultades? ¿Hay esperanza para ellos?

—Desde luego, lo último que se pierde es la esperanza. Uno debe perseguir sus sueños, construir, con otros en común, espacios y proyectos de esperanza porque el principio esperanza es, como decía Bloch, anticipación de proyectos y utopías de futuro que terminan por hacerse. Ahora, para ello es preciso el incansable trabajo de Prometeo: leer, escribir, inventar, proyectar, caerse, volverse a levantar, producir, soñar, arriesgarse. La vida es eso y sobre todo eso. Y deben aprender que sin vocación, sin pasión por el oficio, sin voluntad de experimentar, de aprender a pensar y crecer intelectualmente el desarrollo profesional es imposible.

Y este aprendizaje se empieza en las aulas, en las actividades libres de formación en la Universidad, en el campo de la cultura y en los múltiples proyectos e iniciativas que estudiantes, profesores y grupos de investigación despliegan a diario. Si no se cultiva esta voluntad de compromiso con la realidad viva, esa filosofía de "nada de lo humano me es ajeno" difícilmente se puede ser un buen periodista o profesional de la comunicación.

Y les toca vivir un tiempo apasionante de transformación de los medios convencionales a los nuevos modelos de negocio. Es tiempo, en fin, de experimentar y ensayar, de intervenir y crear. Así que lo que les aconsejo es que no duden en arriesgarse, a embarcarse en el mundo de la navegación de esta Era Digital, aunque las amenazas de naufragio y las tempestades que vive el campo son obvias, pero también las oportunidades y opciones de futuro. En ello, por cierto, también los académicos estamos explorando y tratando de cultivar la imaginación y repensarnos. Todo un reto, en fin.

JUAN PABLO BELLIDO
FOTOGRAFÍAS: ELISA ARROYO

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