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Mostrando entradas con la etiqueta Montilla-Moriles. Mostrar todas las entradas
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21/9/20

  • 21.9.20
El pionero vino espumoso Robles Brut Nature, el primer espumoso de uva cien por cien Pedro Ximénez surgido tras cinco años de estrecha colaboración e investigación del Instituto de Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de Cabra y Bodegas Robles, volverá a sorprender a los consumidores este otoño de la mano del reconocido chef cordobés Paco Morales. En esta ocasión, Robles Brut Nature llega a El Bar de Paco Morales tras 24 meses de crianza, para maridarse con las recetas de esta Estrella Michelin.


"Esta decisión es un reconocimiento de Bodegas Robles al chef con dos Estrellas Michelin, Paco Morales, que, junto con el equipo técnico de la bodega dirigido por la enóloga Rocío Márquez, han estado cuidando la evolución del primer espumoso elaborado cien por cien con uva Pedro Ximénez hasta alcanzar estos primeros 24 meses de crianza", destacaron desde esta bodega del marco Montilla-Moriles.

El resultado se podrá disfrutar en El Bar de Paco Morales a partir de este viernes. Un largo camino iniciado en 2013 con un proyecto de investigación en colaboración con el Ifapa de Cabra y que comercializó las primeras botellas en la navidad de 2019 con una crianza de 18 meses.

De esta forma, la crianza del Robles Brut Nature –la tipología de vino espumoso con menor cantidad de azúcar, menos de tres gramos por litro– se ha realizado en rimas "para aportar ese valor añadido" que ofrece el método artesanal de girar la botella, situada en posición horizontal, hasta que al final del proceso se le retira la levadura que se genera.

Posteriormente, y siguiendo el método champenoise –tras una primera fermentación y embotellado, se produce una segunda fermentación alcohólica en la botella– se sustituye la levadura por un licor de expedición –en este caso, un oloroso y un amontillado–. De este modo, este vino ofrece una burbuja natural y persistente, fruto de la doble fermentación, mientras que sus aromas y sabor recuerdan a cierta bollería elegante, como el brioche, la magdalena y el bollo de pan.

"Una vez más, Robles y Paco Morales, del Restaurante Noor, aúnan fuerzas en un proyecto que vincula los valores tradicionales y el terroir con la innovación y el entusiasmo", subrayaron desde Bodegas Robles, a la vez que destacaron la labor de Paco Morales como "una de las figuras más destacadas de la gastronomía española". 

"El Bar de Paco Morales es un lugar comprometido con la felicidad del comensal: «cocina popular interpretada o tradición con toques contemporáneos» en sus propias palabras", recordaron desde Robles, una apuesta que marida a la perfección con la naturaleza de Robles Brut Nature.

Una firma innovadora

La creación del primer Robles Brut Nature a partir de uvas Pedro Ximénez supone un hito más dentro de la apuesta por la investigación e innovación que ha marcado el recorrido de Bodegas Robles durante las últimas dos décadas cuando, también con el apoyo del centro de Ifapa en Cabra, se apostó por la reconversión de sus viñedos a la agricultura ecológica.

Desde entonces, esta bodega montillana se ha caracterizado por iniciativas novedosas como la certificación de su huella de carbono o el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos. Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica; y Premios Andalucía de Agricultura 2016.

Además, junto a la colaboración con diferentes estamentos públicos, Bodegas Robles también ha sabido impulsar nuevos productos gracias a la confluencia con otros talentos andaluces, como es el caso del chef cordobés Paco Morales. Precisamente, el cocinero galardonado con dos Estrellas Michelin ha participado en la creación de productos como el aliño Agraz-Verjus "Paco Morales" y el vermut VRMT Robles. Receta andalusí.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
El pionero vino espumoso Robles Brut Nature, el primer espumoso de uva cien por cien Pedro Ximénez surgido tras cinco años de estrecha colaboración e investigación del Instituto de Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de Cabra y Bodegas Robles, volverá a sorprender a los consumidores este otoño de la mano del reconocido chef cordobés Paco Morales. En esta ocasión, Robles Brut Nature llega a El Bar de Paco Morales tras 24 meses de crianza, para maridarse con las recetas de esta Estrella Michelin.


"Esta decisión es un reconocimiento de Bodegas Robles al chef con dos Estrellas Michelin, Paco Morales, que, junto con el equipo técnico de la bodega dirigido por la enóloga Rocío Márquez, han estado cuidando la evolución del primer espumoso elaborado cien por cien con uva Pedro Ximénez hasta alcanzar estos primeros 24 meses de crianza", destacaron desde esta bodega del marco Montilla-Moriles.

El resultado se puede disfrutar en El Bar de Paco Morales desde este viernes. Un largo camino iniciado en 2013 con un proyecto de investigación en colaboración con el Ifapa de Cabra y que comercializó las primeras botellas en la navidad de 2019 con una crianza de 18 meses.

De esta forma, la crianza del Robles Brut Nature –la tipología de vino espumoso con menor cantidad de azúcar, menos de tres gramos por litro– se ha realizado en rimas "para aportar ese valor añadido" que ofrece el método artesanal de girar la botella, situada en posición horizontal, hasta que al final del proceso se le retira la levadura que se genera.

Posteriormente, y siguiendo el método champenoise –tras una primera fermentación y embotellado, se produce una segunda fermentación alcohólica en la botella– se sustituye la levadura por un licor de expedición –en este caso, un oloroso y un amontillado–. De este modo, este vino ofrece una burbuja natural y persistente, fruto de la doble fermentación, mientras que sus aromas y sabor recuerdan a cierta bollería elegante, como el brioche, la magdalena y el bollo de pan.

"Una vez más, Robles y Paco Morales, del Restaurante Noor, aúnan fuerzas en un proyecto que vincula los valores tradicionales y el terroir con la innovación y el entusiasmo", subrayaron desde Bodegas Robles, a la vez que destacaron la labor de Paco Morales como "una de las figuras más destacadas de la gastronomía española". 

"El Bar de Paco Morales es un lugar comprometido con la felicidad del comensal: «cocina popular interpretada o tradición con toques contemporáneos» en sus propias palabras", recordaron desde Robles, una apuesta que marida a la perfección con la naturaleza de Robles Brut Nature.

Una firma innovadora

La creación del primer Robles Brut Nature a partir de uvas Pedro Ximénez supone un hito más dentro de la apuesta por la investigación e innovación que ha marcado el recorrido de Bodegas Robles durante las últimas dos décadas cuando, también con el apoyo del centro de Ifapa en Cabra, se apostó por la reconversión de sus viñedos a la agricultura ecológica.

Desde entonces, esta bodega montillana se ha caracterizado por iniciativas novedosas como la certificación de su huella de carbono o el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos. Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica; y Premios Andalucía de Agricultura 2016.

Además, junto a la colaboración con diferentes estamentos públicos, Bodegas Robles también ha sabido impulsar nuevos productos gracias a la confluencia con otros talentos andaluces, como es el caso del chef cordobés Paco Morales. Precisamente, el cocinero galardonado con dos Estrellas Michelin ha participado en la creación de productos como el aliño Agraz-Verjus "Paco Morales" y el vermut VRMT Robles. Receta andalusí.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

17/9/20

  • 17.9.20
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha presentado un informe al Consejo de Gobierno andaluz en el que se exponen las acciones emprendidas para compensar la pérdida de recursos que ha generado a Andalucía la fórmula, vía real decreto, articulada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para activar medidas extraordinarias en el sector del vino para hacer frente a la crisis provocada por el covid-19.


La Dirección General de Ayudas Directas y Mercados de la Consejería, encargada de la gestión de estas partidas, ha llegado a la conclusión de que el sistema utilizado en esta convocatoria por parte del Gobierno de España ha sido diseñado en beneficio de otras comunidades autónomas, pues se trata de una convocatoria a cuya financiación Andalucía aporta 1,8 millones de euros de máxima relevancia".

Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Galicia, Madrid y Andalucía son las comunidades que menos ayudas perciben. Estas medidas fueron aprobadas por el Parlamento europeo para hacer frente a la perturbación del mercado causada por la pandemia del covid-19 y se contemplan subvenciones para el almacenamiento privado, la cosecha en verde y la destilación de crisis.

"La Junta no pudo conocer el texto legislativo definitivo hasta el momento de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, circunstancia que ya puso de manifiesto la probabilidad de que el mismo no respondiese a las necesidades puestas de manifiesto desde Andalucía" apuntan desde la Consejería.

El Real Decreto se publicó el 10 de junio y disponía que el plazo para la presentación de solicitudes permanecería abierto desde el día siguiente de la publicación y al 23 de junio de 2020, con lo que la Consejería de Agricultura se vio obligada a convocar las ayudas y a aprobar modelos y procedimientos en muy poco tiempo.

"Ello imposibilitó hacer una buena planificación de información al sector que, sin duda, ha tenido repercusión en el grado de aceptación, dada la complejidad del mecanismo elegido que requiere la presentación de garantías que han de ser constituidas formalmente", señala la Junta.

Exclusión de los vinos generosos

La exclusión de los vinos generosos andaluces del almacenamiento privado obligó a formular una reclamación al Ministerio y la publicación de la rectificación hizo que estos productores contaran únicamente con cinco días para preparar documentación y presentar ofertas.

La petición desde Andalucía para que la destilación pudiera destinarse para consumo humano no fue atendida, lo que anuló cualquier oferta. Así, las solicitudes admitidas por la Consejería para almacenamiento y cosecha en verde fijaban un importe de 814.666 euros, pero una vez aplicados porcentajes reductores por el Ministerio, al superarse el número total de ofertas estimadas, la cifra se redujo a 380.000 euros.

Por ello, la Junta de Andalucía entiende que hubiese sido más razonable que solo en el caso de que las ofertas recibidas superasen el importe que aporta cada comunidad autónoma se aplicasen penalizaciones en su ámbito territorial, teniendo en cuenta siempre que cualquier excedente de presupuesto iría destinado a otros territorios.

Ayudas desde la Consejería  

Frente a esta situación y en apoyo del sector, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha optado por incluir al sector vitivinícola entre los beneficiarios de la nueva Medida 21 a incluir en el Plan de Desarrollo Rural (PDR) de la comunidad autónoma. Se trata de una ayuda temporal y excepcional destinada a paliar las pérdidas sufridas por los integrantes del canal Horeca a causa de la crisis del covid-19.

Además, ha convocado recientemente ayudas dirigidas a los consejos reguladores para la mejora de la gestión y del control de las denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas de Andalucía, financiadas por la comunidad autónoma y con un presupuesto de 2,6 millones de euros, a las que, entre otros, pueden concurrir los consejos reguladores del sector vitivinícola, con un importe máximo de ayuda de 200.000 euros a cada uno de ellos.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA:  JOSÉ ANTONIO AGUILAR

12/9/20

  • 12.9.20
La recolección de uva en el marco Montilla-Moriles supera ya el 50 por ciento del aforo total previsto por el sector. Así se desprende de los últimos datos facilitados por el Consejo Regulador que, a fecha 10 de septiembre, situaba en 27.608.531 los kilos de uva que han recibido ya las bodegas, lagares y cooperativas de la zona, desde que arrancara la cosecha el pasado 10 de septiembre. De esa cantidad de fruto, casi el 71 por ciento procede de viñedos situados en Zona de Producción y, el 29 por ciento restante, de vides situadas en Zona de Calidad Superior.


Tras la vendimia de las variedades sauvignon blanc, verdejo, moscatel y chardonnay, ideales para la elaboración de vinos blancos jóvenes sin crianza, el marco Montilla-Moriles se afana desde el pasado 12 de agosto en la recolección de la uva Pedro Ximénez, la variedad autóctona de la zona vitivinícola cordobesa.

Una vez se han recolectado las primeras variedades, que comenzaron a recogerse de manera mecánica el pasado 23 de julio, los viticultores se centraron en las uvas tintas, cuya vendimia se ralentizó debido a la ola de calor que registró la Campiña Sur cordobesa entre finales de julio y primeros de agosto.

Tal y como avanzó Juan Manuel Centella, presidente de la Sectorial de la Viña de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), la producción que se espera en este 2020 "será similar o algo superior a la del año pasado", que cerró con casi 38,9 millones de kilos de uva blanca.

En los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

Investigación, promoción y modernización

La delegada de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Araceli Cabello, que ayer visitó Moriles para mantener un encuentro con los responsables de la Cooperativa San Jerónimo y Bodegas el Monte, trasladó el apoyo del Gobierno andaluz al sector vitivinícola de Moriles y del marco Montilla-Moriles.

Como señaló la delegada, la Consejería de Agricultura mantiene un “amplio respaldo al sector vitivinícola de la provincia, que va desde la investigación y desarrollo de nuevos vinos o la potenciación de la producción vitícola sostenible hasta la promoción tanto en el mercado interior como en terceros países, pasando por la modernización del viñedo a través de su reestructuración”.


Además, destacó la gestión de medidas extraordinarias para hacer frente a la crisis por el COVID-19, como las ayudas para el almacenamiento privado de vino en casos de crisis y aquellas para la cosecha en verde de uva para vinificación.

Con ocasión de la visita a Bodegas El Monte, la delegada tuvo la oportunidad de activar la “última prensada”, de buen augurio para el final de la vendimia y estuvo acompañada por Antonio López, gerente de la empresa. "El marco es conocido tradicionalmente por sus vinos generosos, sus finos naturales de gran prestigio en la provincia, cada día más presentes en los mercados internacionales", recordó Cabello que, asimismo, resaltó la “apuesta por la innovación, por procesos como la vendimia nocturna o la comercialización de vinos jóvenes afrutados que demanda un sector del mercado”.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

11/9/20

  • 11.9.20
Las propiedades saludables ligadas a los taninos de la uva no son siempre las mismas, variando si proceden de las partes sólidas del fruto –piel, hollejo o semillas– o de su jugo. Así lo demuestra la investigación realizada por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) Alameda del Obispo, de Córdoba, en la que se demuestra que el consumo de estos componentes tiene beneficios concretos para la salud según su sea su procedencia.



Un equipo de científicos del área de Alimentación y Salud ha identificado qué moléculas ejercen los beneficios saludables de los taninos, sustancias químicas de origen vegetal presentes en las partes sólidas del racimo de la uva. Los ensayos in vivo realizados con ratones apuntan que el consumo de estos antioxidantes varía según su procedencia. Si se extraen del vino, protegen frente a enfermedades cardiovasculares y degenerativas. Si se obtienen de las semillas de las uvas mejoran la circulación, la memoria y el aprendizaje.

En concreto, los expertos han comprobado que tras la ingesta de estos compuestos, formados por varias unidades de un antioxidante llamado epicatequina que le confiere propiedades astringentes y también es responsable del amargor característico del vino, los procesos de absorción y transformación en el organismo de los taninos, cambian dependiendo de su origen.

Si se obtienen del vino, tal y como señalan estudios previos, protegen frente a enfermedades cardiovasculares y degenerativas, al mismo tiempo que presentan propiedades antibacterianas y antienvejecimiento. Por su parte, si se encuentran en la semilla de la uva, su consumo mejora la circulación sanguínea y la función vascular, así como también aumentan la capacidad de memoria espacial y contrarrestan el estrés oxidativo.

“Los alimentos sufren cambios a su paso por el tracto gastrointestinal y nuestro cometido se ha centrado seguir la ruta de transformación del tanino y cómo va pasando poco a poco de un derivado a otro hasta llegar a compuestos más sencillos y bioactivos”, explica a la Fundación Descubre la investigadora Gema Pereira-Caro, del Centro IFAPA Alameda del Obispo.

Después de identificar y examinar los compuestos derivados de los taninos, el equipo de investigación observó que según su procedencia tienen diferentes estructuras químicas y el organismo también los metaboliza de forma distinta. “Esto implica que los efectos en la salud varían. No obstante, estudios previos que hemos consultado analizan muchas de estas actividades biológicas empleando los taninos presentes en vino o semilla sin tener en cuenta su procedencia y la metabolización o transformación que sufren en el organismo tras ser ingeridos y absorbidos”, aclara el investigador de IFAPA José Manuel Moreno Rojas, coautor del estudio.

En concreto, dicho estudios previos concluyen que a la ingesta de taninos del vino se le atribuyen actividades antiinflamatorias y antienvejecimiento, al tiempo que actúan frenando el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y degenerativas. En cuanto a los taninos de la semilla de uva, mejora la circulación sanguínea y la función vascular, además de tener beneficios a nivel cognitivo.

“Investigaciones anteriores donde han realizado ensayos en personas y en animales, a los cuales se les han suministrado los extractos de estos compuestos, han demostrado que atenúan la neurotoxicidad y alivian la degeneración neuronal frente al Parkinson al controlar la progresión del deterioro celular. También aumentan significativamente la capacidad de memoria espacial y contrarrestan el desequilibrio entre las células y los antioxidantes, mejorando la memoria y el aprendizaje en personas que padecen la enfermedad de Alzheimer”, asegura la investigadora Gema Pereira, responsable del estudio.

El siguiente paso de esta investigación es el desarrollo de técnicas mejoradas de purificación de los taninos y su posterior análisis en su introducción en estudios de alimentación. “Nuestro trabajo ofrece información valiosa al mostrar qué tipo de compuestos hay que analizar en pruebas como cultivos celulares y ensayos bioquímicos, para conocer mejor qué actividad biológica pueden ejercer, concretando su procedencia”, corrobora Pereira.

Además, esta línea de trabajo abre nuevas vías de investigación para obtener y desarrollar alimentos funcionales. “Una vez conocidas las aplicaciones que podrían otorgarse a estos compuestos, se podrían incorporar en la dieta mediante a través de la ingesta de otros productos, como panes o galletas“, adelanta la experta.

El estudio realizado por el centro IFAPA Alameda del Obispo ha contado con la participación de la Universidad de Parma (Italia), la Universidad de Davis (EE.UU.), la Universidad de Montpellier en Francia y expertos del Wine Research Institute en Australia.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

8/9/20

  • 8.9.20
Montilla-Moriles es, gracias a la calidad de sus vinos, la tercera Denominación de Origen Protegida (DOP) vitivinícola en España para la Guía Peñín 2021, manual de referencia de los vinos españoles a nivel nacional e internacional. De esta forma, y tras seis meses de valoración de los vinos que estarán próximamente en el mercado, la comarca cordobesa vuelve a situarse en el ránking de los mejores vinos españoles.



En el ránking de DOP, tras analizar más de 10.500 referencias, Jerez - Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda se mantiene, un año más, como la denominación más valorada con 92,57 puntos de media, seguida de Priorat (90,99 puntos), Montilla-Moriles (90,73), Ribeira Sacra (90,55), Valdeorras (90,38), Rías Baixas (90,25), Ribera del Duero (90,13), Bierzo (90,06), Montsant (90,05) y Ribeiro (90,02).

Por categorías, los vinos tintos vuelven a suponer el grueso de este manual de referencia, con un 53 por ciento de los vinos catados. Por detrás, se sitúan los blancos (28%), seguidos de los espumosos (9%), los rosados (6%) y los generosos (4%).

En la Guía Peñín 2021, el 42 por ciento de los vinos catados han sido calificados como “vinos excelentes” por haber obtenido una puntuación entre los 90 y los 94 puntos. En el podio de la nueva edición, formado por un reducido grupo de referencias que han sido calificadas con 95 o más puntos, se sitúan 269 vinos, quince más que en 2020.

De entre todos los vinos del podio, destacan seis referencias que han alcanzado los 99 puntos, la máxima puntuación que otorga la guía y que no aparece en todas las ediciones. Si bien ninguna de ellas procede de la DOP Montilla-Moriles, la comarca cordobesa cuenta con varias referencias con una gran puntuación dentro de la Guía Peñín 2021.

"La fotografía vitícola del vino español es, a nivel cualitativo, prometedora", afirma Carlos González, director de la Guía. Asimismo, González también destaca dos importantes tendencias que ha encontrado durante sus catas: la proliferación de pequeños proyectos con reducidas producciones, centrados en la elaboración de vinos muy vinculados a parajes específicos; por otro, “la solvencia de muchos grandes grupos y bodegas con larga trayectoria que, produciendo cantidades notables, lo hacen con maestría y profesionalidad”.

"Se trata de dos pilares importantísimos que, unidos a la tendencia alcista a nivel cualitativo, especialmente en lo más alto de la pirámide, y al buen número de bodegas de tamaño medio, confieren al vino español de un sistema de estratos bien armado y definido", subraya el director de la Guía.

La guía de vinos Guía Peñín se ha convertido en el referente de los vinos españoles a nivel nacional e internacional. Se distribuye en más de 20 países, contando con ediciones en inglés, alemán y español, tanto en papel como online, y en chino solo online.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

4/9/20

  • 4.9.20
El Pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles celebró ayer el acto de constitución y toma de posesión de sus nuevos vocales electos. Un proceso que sirvió para renovar la confianza del sector en el abogado Javier Martín Fernández para ocupar la presidencia del máximo órgano de control de los vinos cordobeses, responsabilidad que ostenta desde el año 2013 y desde donde trabajará "para hacer frente a los nuevos retos a los que se enfrenta el mundo del vino tras la pandemia del covid".



"Se abre una nueva etapa en el Consejo tras una candidatura única que es reflejo de la unión del sector, donde se ha dejado a un lado los individualismos y todos tienen por objetivo que los vinos de Montilla-Moriles sigan siendo los mejores del mundo", destacó el recién reelegido presidente del Consejo Regulador, quien señaló que el objetivo para los próximos cuatro años es trabajar para que el sector "continúe tras la pandemia"; la paralización del arranque de viñedo –un objetivo que se ha conseguido este año con el incremento de 40 hectáreas de cultivo–; y la internacionalización.

Asimismo, este doctor en Derecho por la Universidad de Córdoba, que imparte clases de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad Complutense de Madrid, insistió en la importancia de seguir contando con ayudas de las administraciones para los agricultores y las bodegas.

En este sentido, la delegada de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía en Córdoba, Araceli Cabello, destacó el importante papel del Consejo Regulador en la promoción de la calidad de los vinos de excelencia de la comarca, "porque es una bandera para la creación de riqueza, generación de empleo y fijación de la población al territorio".

"Nuestro objetivo es apoyar todas las propuestas que surgen del Consejo Regulador, además de estar en el día a día del agricultor con medidas de apoyo al sector, medidas de sanidad vegetal o asesoramiento de las Oficinas Comarcales Agrarias, y seguir apostando por la innovación, internacionalización y la creatividad de cara a los nuevos tiempos y retos extraordinarios que han surgido con la pandemia", subrayó Cabello.

Nuevos retos que, como señaló el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, también "ofrecen nuevas oportunidades". Así, Llamas destacó que las decisiones de este plenario afectarán al desarrollo de toda la comarca, "ya que son localidades muy vinculadas al mundo del vino". "Son muchos los retos que hay por delante que, si bien se agravan por el covid, ofrecen nuevas oportunidades que permitirán dotar a nuestros vinos de un valor añadido que se quede en nuestro territorio", apuntó.



Al proceso electoral han concurrido listas únicas por los distintos censos con derecho a voto. Las tres instituciones que han presentado listas únicas al proceso electoral y conseguido finalmente representación en el Pleno han sido Cooperativas Agroalimentarias por el censo de agricultores asociados a Cooperativas (censo A.1); la Asociación de Jóvenes Agricultores ASAJA, por el censo de agricultores no asociados a Cooperativas (censo A.2) y la Asociación Empresarial de Bodegas y Bebidas Alcohólicas de la provincia de Córdoba en el censo de empresas elaboradoras y comercializadoras de vino y vinagre (censo B).

Vocales del Consejo Regulador Montilla-Moriles

CANDIDATURA ÚNICA PRESENTADA AL CENSO A.1

Titular: Cooperativa Agrícola La Aurora, S.C.A. (Montilla).
Representante: Las Albarizas C.B. (Antonio López Pérez-Barquero).
Suplente: Cooperativa Vitivinícola Local, S.C.A. (Aguilar de la Frontera).
Representante: Manuel Romero Prieto.

Titular: Cooperativa Agrícola La Unión, S.C.A. (Montilla).
Representante: Manuel Alférez Portero.
Suplente: Cooperativa Agrícola San Jerónimo, S.C.A. (Moriles).
Representante: Jesús David Osuna Fernández.

Titular: Cooperativa Vitivinícola San Acacio, S.C.A. (Montemayor).
Representante: Juan Antonio Aguilar Jiménez.
Suplente: Cooperativa Jesús Nazareno, SCA. (Baena).
Representante: Cristóbal Tarifa Sevillano.

CANDIDATURA ÚNICA PRESENTADA AL CENSO A.2

Titular: Hermanos Centella Rosa, C.B.
Representante: Juan Manuel Centella Rosa.
Suplente: Oficina del Campo y Agroservicios, S.L.
Representante: Fernando Fernández Cuenca.

Titular: Manuel Jiménez del Pino.
Suplente: Adamuz Marqués Comercial Agrícola.
Representante: Juan Adamuz Blanco.

Titular: Hermanos Sillero Sánchez de Puerta, C.B.
Representante: José María Sillero Sánchez de Puerta.
Suplente: Explotaciones Márquez Espejo, S.C.
Representante: Antonio Miguel Velasco Portero.

CANDIDATURA ÚNICA PRESENTADA AL CENSO B

Titular: Hijos de Manuel del Pino, S.L. (Montalbán).
Representante: Manuel Luis del Pino Espejo (sector del vinagre).
Suplente: Bodegas Toro Albalá, S.L. (Aguilar de la Frontera).
Representante: Francisco José Muñoz Herrador.

Titular: Alvear, S.A. (Montilla).
Representante: Fernando Pío Giménez Alvear.
Suplente: Bodegas Delgado, S. A. (Puente Genil).
Representante: Francisco Javier Álvarez de Sotomayor Reina.

Titular: Bodegas Pérez Barquero, S. A. (Montilla).
Representante: Rafael Córdoba García.
Suplente: Rodríguez Chiachío, S.L. (Cabra).
Representante: Raúl Cruz Cañete.

Titular: Navisa Industrial Vinícola Española, S. A. (Montilla).
Representante: Francisco Padillo Cambronero.
Suplente: Bodegas y Destilerías del Sur, S.A. (Montilla).
Representante: Francisco Javier Pozo Buil.

Titular: Galán Portero, S. L. (Montilla).
Representante: Manuel Galán Espina.
Suplente: Bodegas El Monte, S.L. (Moriles).
Representante: Antonio López Cuenca.

Titular: Bodegas Navarro, S.A. (Montilla)
Representante: Miguel Jesús Herrador Veredas.
Suplente: Herederos Torres Burgos, S.L. (Lucena).
Representante: José Pérez Baena.

I. TÉLLEZ / J.P. BELLIDO
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

3/9/20

  • 3.9.20
El castillo de El Gran Capitán acogerá a partir de este viernes los diferentes actos previstos para la celebración de la sexagésimo quinta edición de la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles. La limitación de público marcará el desarrollo de una programación que, si bien se verá afectada por la actual situación de crisis sanitaria por el coronavirus, "no privará de contenido" a esta fiesta declarada "De Interés Turístico".



El nombramiento solemne de los profesionales de Atención Primaria de Montilla como Capataces de Honor de la Vendimia 2020, que tendrá lugar el próximo viernes a las 22.00 de la noche en el emblemático alhorí del castillo, dará comienzo a una programación cultural que se desarrollará durante todo el fin de semana.

"Sin duda, la celebración de la sexagésimo quinta edición de la Fiesta de la Vendimia de Montilla se desarrollará de forma muy distinta a lo que la tradición nos tiene acostumbrados y a lo que todos desearíamos, pero la situación de crisis sanitaria nos obliga a ello", destacó la concejala de Cultura, Soledad Raya, quien señaló la importancia de rendir homenaje a la vendimia de Montilla-Moriles, "así como a mantener viva esta fiesta tan emblemática para Montilla, decana de Andalucía y tercera más antigua de España".

De este modo, con la idea de guardar todas las medidas de seguridad sanitarias preceptivas, el acto de nombramiento del Capataz de Honor de la Vendimia 2020 no estará abierto al público, pero sí será retransmitido en directo a través de Internet y de las redes sociales del Ayuntamiento.

Una cita en la que, además, se celebrará la tradicional pisa simbólica de las primeras uvas de la cosecha ante la presencia de Laura Márquez Gamero, dama de honor de la Fiesta de la Vendimia del pasado año.

Este primer mosto del año se ofrecerá por los organizadores de la Fiesta de la Vendimia a la Virgen de las Viñas  al día siguiente, en la misa flamenca que se celebrará al mediodía en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

Por último, el sábado, a las 21.30 de la noche, en el mismo recinto del castillo, celebrará una noche flamenca en homenaje a la Fiesta de la Vendimia con las actuaciones de los cantaores Antonio Reyes y Gema Cumplido, y los guitarristas Nono Reyes y Curro Cruz. En esta ocasión, el recital estará abierto al público hasta completar aforo y se desarrollará "cumpliendo con las máximas garantías de control y seguridad sanitarias", según el Consistorio.

Una fiesta con una larga tradición

La Fiesta de la Vendimia está declarada "De Interés Turístico" y en su organización intervienen la Hermandad de Nuestra Señora de las Viñas –patrona del Noble Gremio de la Vid y el Vino–, así como el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles y el propio Ayuntamiento. La fiesta tiene su origen en la Feria Real de Belén y fue concedida en virtud de una instancia dirigida al Consejo Real por Fermín Antonio Lumbreras en nombre de Francisco Rioboó y del procurador general montillano José Matías de Luque. En 1816, el Rey Fernando VII autorizó la celebración de la feria durante los tres primeros días de septiembre.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

1/9/20

  • 1.9.20
La Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles, que este año conmemorará su sexagésimo quinta edición marcada por la alerta sanitaria a causa del covid-19, rendirá tributo a los profesionales de Atención Primaria de Montilla que vienen trabajando desde el pasado mes de marzo para contener la propagación del coronavirus en la localidad. Por ello, los organizadores de esta fiesta, declarada "De Interés Turístico", han designado como Capataz de Honor al Centro de Salud de Montilla.



Así lo acaba de hacer público el Ayuntamiento de Montilla que, junto con la Hermandad de la Virgen de las Viñas y el Consejo Regulador, han querido mostrar “el agradecimiento incondicional que la sociedad montillana tiene para los hombres y mujeres que trabajan en el ámbito de salud por el trabajo que realizan y el valor que demuestran en la lucha contra la pandemia a la que aún seguimos combatiendo”, en palabras del alcalde, Rafael Llamas.

“Ninguna institución mejor que el propio Centro de Salud de Atención Primaria de Montilla, donde la cercanía y la atención directa a las personas son señas de identidad, a los que Montilla quiere rendir homenaje ofreciéndoles el puesto de honor en el evento que mejor refleja la propia identidad de Montilla”, ha explicado el primer edil montillano.

La designación ha sido acordada de manera conjunta y unánime por el propio Ayuntamiento de Montilla, la Hermandad de la Virgen de las Viñas y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles, tradicionales promotores de este importante evento que, “en esta ocasión y por motivo de las limitaciones tan determinantes que estamos viviendo como consecuencia del coronavirus, se celebra en condiciones de excepcionalidad”, según ha indicado el primer edil.

El nombramiento solemne de Capataz de Honor de la Vendimia 2020 tendrá lugar el próximo viernes 4 de septiembre, a las 22.00 de la noche, en el recinto del castillo de El Gran Capitán, en un acto "reducido para evitar aglomeraciones", en el que también se llevará a cabo la pisa simbólica de las primeras uvas de la cosecha, dando continuidad así a una tradición iniciada en 1955.

“La Fiesta de la Vendimia de este año no se va a celebrar como todos desearíamos pero, a pesar de eso, Montilla ya celebra con orgullo que los trabajos de la vendimia se están desarrollando a buen ritmo augurando una extraordinaria cosecha de uva y vaticinando la excelente calidad de los inigualables vinos que pronto verán la luz bajo la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles”, ha destacado Rafael Llamas.

El regidor montillano ha anunciado que “desde este Ayuntamiento ya se está trabajando con ilusión y ganas en la organización de la Fiesta de la Vendimia de 2021 para que Montilla comparta con el mundo una celebración que es de todos y con la que todos, como montillanos y montillanas, nos sentimos identificados”.

Una fiesta con una larga tradición

La Fiesta de la Vendimia está declarada "De Interés Turístico" y en su organización intervienen la Hermandad de Nuestra Señora de las Viñas –patrona del Noble Gremio de la Vid y el Vino–, así como el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles y el propio Ayuntamiento. La fiesta tiene su origen en la Feria Real de Belén y fue concedida en virtud de una instancia dirigida al Consejo Real por Fermín Antonio Lumbreras en nombre de Francisco Rioboó y del procurador general montillano José Matías de Luque. En 1816, el Rey Fernando VII autorizó la celebración de la feria durante los tres primeros días de septiembre.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
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  • 1.9.20
La recolección de uva en el marco Montilla-Moriles roza ya el 25 por ciento del aforo total previsto por el sector. Así se desprende de los últimos datos facilitados por el Consejo Regulador que, a fecha 27 de agosto, situaba en 9.038.091 los kilos de uva que han recibido ya las bodegas, lagares y cooperativas de la zona, desde que arrancara la cosecha el pasado 23 de julio. De esa cantidad de fruto, casi el 71 por ciento procede de viñedos situados en Zona de Producción y, el 29 por ciento restante, de vides situadas en Zona de Calidad Superior.



Tras la vendimia de las variedades sauvignon blanc, verdejo, moscatel y chardonnay, ideales para la elaboración de vinos blancos jóvenes sin crianza, el marco Montilla-Moriles se afana desde el pasado 12 de agosto en la recolección de la uva Pedro Ximénez, la variedad autóctona de la zona vitivinícola cordobesa.

Una vez se han recolectado las primeras variedades, que comenzaron a recogerse de manera mecánica el pasado 23 de julio, los viticultores se centraron en las uvas tintas, cuya vendimia se ralentizó debido a la ola de calor que registró la Campiña Sur cordobesa entre finales de julio y primeros de agosto.

Tal y como avanzó Juan Manuel Centella, presidente de la Sectorial de la Viña de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), la producción que se espera en este 2020 "será similar o algo superior a la del año pasado", que cerró con casi 38,9 millones de kilos de uva blanca.

En los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

La Tarjeta del Viticultor cumple cinco años

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha emitido por quinto año consecutivo la Tarjeta del Viticultor, un dispositivo electrónico que registra los datos esenciales sobre la cosecha y que persigue controlar el origen de la uva que se recolecta durante la vendimia y, de este modo, certificar la calidad de los vinos.

Desde la implantación de esta tarjeta, que permite cumplir con los requisitos establecidos en el procedimiento de certificación aplicable según la norma de calidad UNE-EN ISO/IEC 17.065:2012 y en el pliego de condiciones técnicas de la DOP Montilla-Moriles, los técnicos del Consejo Regulador puede comprobar tanto la procedencia del fruto, como la cantidad de uva entregada por cada uno de los viticultores del marco vitivinícola cordobés.

Una medida que convirtió a la zona Montilla-Moriles en un referente en el control de sus lagares y bodegas, despertando el interés del resto de las denominaciones de Origen vitivinícolas que forman parte de la Fundación para el Control de la Calidad de Andalucía: Málaga y Condado de Huelva.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

30/8/20

  • 30.8.20
El marco Montilla-Moriles afronta desde hace dos semanas uno de esos ritos ancestrales que se mantienen prácticamente inalterables a pesar del paso de los tiempos. Desde el 11 de agosto, jornaleros de todas las edades se aplican desde primera hora de la mañana y hasta bien entrada la tarde para depositar con esmero los racimos de uvas Pedro Ximénez, la variedad autóctona de la zona, sobre los interminables capachos extendidos en varias fincas de la comarca.





El asoleo, que constituye una de las estampas más características de la vendimia en la zona Montilla-Moriles, supone además uno de los trabajos más duros de cuantos se llevan a cabo en el ámbito agrícola, tal y como se desprende de la investigación realizada por Paula Triviño, del Departamento de Ingeniería Gráfica y Geomática de la Universidad de Córdoba, en colaboración con Ligia Sánchez y Evelin Escalona, integrantes del Centro de Estudios en Salud de los Trabajadores de la Universidad de Carabobo, en Venezuela.

Las tres expertas analizaron hace varios años las duras condiciones de trabajo que se registran en las paseras de la zona Montilla-Moriles, donde las uvas se extienden al sol con el objetivo de procurar la deshidratación del fruto y la concentración de azúcares necesaria para la elaboración del vino dulce Pedro Ximénez, santo y seña de esta Denominación de Origen Protegida (DOP) cordobesa.

“La condición más exigente la constituyen las elevadas temperaturas al laborar a la intemperie”, subrayan las investigadoras, que añaden que “los hombres, además, incorporan los riesgos de accidentes, las herramientas y el material de trabajo y la manipulación de cargas”, de ahí que la mayoría de ellos manifiesten “dolores músculo-esqueléticos y lumbares”. Y es que, tal y como destaca el estudio, “los trabajadores están expuestos a posturas incómodas susceptibles de ocasionarle daños crónicos o discapacitantes de la columna lumbar”.

“Los movimientos repetitivos y continuados en el tiempo, el nivel de esfuerzo, la adopción de posturas forzadas y la manipulación manual de cargas constituyen factores de riesgo que se podrían relacionar con las lesiones músculo-esqueléticas señaladas por los trabajadores”, reconoce la investigación para concluir que “la posición de cuclillas al extender la uva fresca, voltear racimos y recoger la uva pasificada es la más dura e incómoda de la totalidad del trabajo”.

Este año, la cooperativa La Aurora de Montilla ha sido la encargada de dar el pistoletazo de salida al asoleo de la uva, instalando su pasera en uno de los márgenes de la antigua travesía de la carretera nacional N-331, a escasos metros de sus instalaciones.





Tres días más tarde hacía lo propio el personal de Bodegas San Acacio de Montemayor, que tiene el honor de implantar la pasera más grande de Europa, donde sus racimos de uva se secan bajo el inclemente sol de la Campiña. La de San Acacio suele ser cada año una de las primeras paseras en ponerse en marcha, dado que los viñedos de sus socios se ubican mayoritariamente en terrenos arenosos, lo que hace que las uvas maduren entre una semana y diez días antes que en el resto de la comarca.

Sin previsiones de lluvias en el horizonte más cercano, el sector respirará aliviado por las uvas que ya se encuentran secándose al sol, pues la llegada de precipitaciones pondría en jaque la viabilidad de estos frutos. Y es que un exceso de agua en el ambiente puede provocar la proliferación de hongos y, consecuentemente, la aparición de podredumbre gris, una enfermedad criptogámica que complica el proceso de crianza del vino, haciendo la fermentación más compleja.

Junto con la Cooperativa La Aurora y Bodegas San Acacio, los principales productores de vino dulce Pedro Ximénez en el marco Montilla-Moriles siguen siendo Bodegas del Pino de Montalbán y Bodegas Galán Portero de Montilla. En el caso de los vinos ecológicos, el gran referente sigue siendo Bodegas Robles, que extiende su pasera en el paraje de Villargallegos, en el término municipal de Santaella.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

28/8/20

  • 28.8.20
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa), ha firmado un convenio de colaboración con la Finca y Bodegas Tejarejo de Fernán-Núñez para la elaboración de vinos adaptados a las actuales demandas del mercado con variedades de vid tradicionales. Esta actuación está enmarcada dentro del proyecto de Transferencia y Cooperación en Vitivinicultura (Transviti) que lleva a cabo la Junta.



Esta colaboración se desarrollará en el centro Ifapa de Cabra y consiste en el desarrollo experimental y transferencia sobre el control óptimo de la maduración y de la vinificación de las variedades Pedro Ximénez y Moscatel de Alejandría, cultivadas en la zona de la campiña cordobesa.

Además, contribuirá a la innovación en la producción vitivinícola y al desarrollo de una gama de productos enológicos (vinos blancos jóvenes y espumosos) de alta calidad que son en la actualidad muy demandados por los consumidores. Al tiempo se busca la divulgación de los resultados mediante jornadas, visitas e informes técnicos, lo que permitirá también que los resultados lleguen a otros productores andaluces.

La diversificación de los productos vitícolas andaluces ha sido una línea de trabajo del Ifapa de Cabra desde sus comienzos, que ha ido adaptando el desarrollo experimental y la asistencia técnica al sector según las exigencias del mercado y las propuestas y demandas de los productores.

Durante muchos años se ha trabajado en la aptitud de variedades tradicionales andaluzas, para la elaboración de vinos jóvenes, así como en la adaptación agronómica de variedades foráneas a la zona de Córdoba y su potencial enológico para elaborar nuevos vinos más acordes con los gustos de los consumidores actuales. Además, desde 2013 se está trabajando en el desarrollo de espumosos con la variedad Pedro Ximénez, la más cultivada de Córdoba y la segunda en superficie en Andalucía.

Por su parte, Finca y Bodegas Tejarejo, situada en la localidad cordobesa de Fernán-Núñez, cuenta con viñedos propios pertenecientes a la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles y desde 2017 trabaja en un proyecto de viñedos y bodega único en la zona, en el que la tradición y la innovación se fusionan.

Proyecto Transviti

Con la firma de este convenio son ya tres las empresas cordobesas que forman parte de Transviti pues también lo integran Bodegas Robles y Único Vinagres y Salsas. Este proyecto está cofinanciado al 80 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, (Feder).

Transviti se está desarrollando en los Centros Ifapa de Cabra, Rancho de la Merced, y Málaga y pretende contribuir al desarrollo y avance del sector vitivinícola andaluz para mejorar su competitividad y afianzar su permanencia en nuestra región.

Se trabaja en dos direcciones, por una parte, en el desarrollo de una viticultura fuerte, rentable y sostenible que vaya adoptando sus estructuras productivas y las técnicas de cultivo al cambio climático, pero también a las nuevas demandas del mercado en productos vitivinícolas. Por otra parte, apoyando a la industria del vino y sus derivados, mejorando los productos tradicionales andaluces e innovando en otros nuevos que se adapten a las exigencias actuales de los consumidores.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: J.P. BELLIDO

19/8/20

  • 19.8.20
El Instituto Provincial de Desarrollo Económico (Iprodeco), dependiente de la Diputación de Córdoba, plasmó ayer su compromiso con el sector del vino de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, a través de la firma de un convenio de colaboración con el Consejo Regulador que “permitirá la puesta en marcha de proyectos novedosos con los que hacer frente a la complicada situación actual”.



Así lo manifestó la presidenta del organismo, Dolores Amo, para quien “esta firma viene a ratificar, una vez más, el compromiso de la Diputación de Córdoba, con los productos de nuestra tierra, con el trabajo de nuestros agricultores y con la industria agroalimentaria, como sector fundamental de desarrollo y crecimiento para nuestros municipios”.

Según Amo, esta ayuda, dotada con 3.000 euros, permitirá sufragar iniciativas que tengan por objeto el fomento de la comercialización y distribución agroalimentaria, así como la investigación de mercados o la realización de planes de marketing. “La certificación de marcas de calidad, la elaboración de nuevos envases o la realización de catálogos de productos agrícolas y ganaderos son proyectos recogidos en esta línea excepcional de subvenciones”, remarcó.

La también vicepresidenta primera de la Diputación de Córdoba especificó que “el convenio ratificado con el Consejo Regulador de Montilla-Moriles facilitará la expedición de precintas de garantía para la comercialización de productos amparados por esta Denominación de Origen Protegida”.

Para la presidenta de Iprodeco, este acuerdo pone de manifiesto “el compromiso de esta Diputación con el sector agroalimentario de la provincia, un apoyo que se ha visto materializado también en propuestas que venían a incentivar el consumo de productos cordobeses entre la ciudadanía”.

“Desde la institución provincial somos conscientes de la importancia que este sector tiene para nuestra economía y que contamos aún con un increíble margen de crecimiento, un crecimiento que debe ir enfocado en primar la excelencia de nuestros productos y en este esfuerzo el trabajo de las denominaciones de Origen es fundamental, de ahí nuestro apoyo a las actividades que realizan”, concluyó la diputada.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 19.8.20
Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, conmemora en estos días una efeméride muy especial. Y es que hace justo diez años se presentaba la nueva etiqueta CO2 verificado, a través de la cual, la firma montillana se proponía reducir los efectos del cambio climático.



La iniciativa, pionera en toda Europa, contó con el respaldo de la Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Calidad e Industrias Agroalimentarias y, desde entonces, ha permitido al consumidor "decidir si, con sus compras, quiere colaborar en la mitigación de los efectos del cambio climático", tal y como explicó Francisco Robles, quien hizo hincapié en que su empresa "adquirió hace una década un compromiso público, certificado ante la sociedad por una entidad independiente, de reducir las emisiones de gases efecto invernadero asociadas al producto que el consumidor está adquiriendo".

Tras tomar mediciones de la huella de carbono que generaban los productos que comercializaban, Bodegas Robles decidió establecer una serie de planes con varias medidas concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en sus procesos productivos. "La iniciativa supuso un gran reto y, al mismo tiempo, una gran oportunidad al identificar, valorar y actuar en todo el proceso productivo de nuestros vinos ecológicos, dando así un valor añadido y diferenciador con respecto a los productos de la competencia", apuntó el gerente de Bodegas Robles.

De esta forma, con la información que aparece en la etiqueta CO2 verificado, el consumidor puede obtener, de primera mano, la información necesaria para comprobar que los vinos ecológicos de Bodegas Robles, además de elaborarse con prácticas respetuosas con el medio ambiente, han tenido en cuenta la metodología para reducir de forma continua las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, contribuyendo así a mitigar el cambio climático.

Una firma referente en España

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así,en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

16/8/20

  • 16.8.20
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha logrado cerrar "con éxito" el proceso electoral para la renovación de los vocales que componen su Pleno, al haberse presentado una candidatura única en cada uno de los censos con derecho a voto.



El Pleno del Consejo Regulador está formado por un presidente –que desde el 24 de enero del 2013 es el abogado Javier Martín Fernández, quien el próximo mes de septiembre opta a la renovación por otros cuatro años más–, un director-gerente –desde el año 2006 es Enrique Garrido Giménez– y un vocal técnico –hasta ahora era Emilio Recio, que llegó a presidir transitoriamente el Consejo en 2012, tras la salida de Manuel Pimentel–.

Junto a ellos, el Pleno del Consejo cuenta con doce vocales titulares y otros tantos suplentes, integrados en alguno de los cinco censos que representan a viticultores cooperativistas, a los no cooperativistas –según pertenezcan a Zona de Producción o de Calidad Superior– y al sector comercializador –que copa los censos C y D–.

Al proceso electoral han concurrido listas únicas por los distintos censos con derecho a voto y el Pleno del Consejo Regulador quedará válidamente constituido el próximo 3 de septiembre con la toma de posesión de los nuevos miembros.

Las tres instituciones que han presentado listas únicas al proceso electoral y que han conseguido finalmente representación en el Pleno han sido Cooperativas Agroalimentarias –por el censo de agricultores asociados a Cooperativas (censo A.1)–; la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) –por el censo de agricultores no asociados a cooperativas (censo A.2)– y la Asociación Empresarial de Bodegas y Bebidas Alcohólicas de la provincia de Córdoba –en el censo de empresas elaboradoras y comercializadoras de vino y vinagre (censo B)–.

Según el calendario electoral, este martes concluía el plazo para presentar alegaciones a las listas de candidaturas provisionales presentadas a cada uno de los censos con derecho a voto, algo que no ha ocurrido, por lo que la proclamación definitiva de las candidaturas se realizará el próximo 26 de agosto por la Junta Electoral Territorial.

"Una vez ocurra esta circunstancia, el Consejo Regulador convocará el Pleno de constitución para el próximo 3 de septiembre", precisaron fuentes de la entidad, que añadieron que el nombramiento del presidente del Consejo Regulador se llevará a cabo por los nuevos vocales titulares, una vez que se constituya el Pleno.

A principios del pasado mes de julio, tal y como avanzó en primicia este periódico, las bodegas, cooperativas y viticultores representados en la Asociación de Bodegas de Moriles reclamaron una "representación digna" en el Pleno del Consejo Regulador, petición que ha sido atendida "parcialmente", al pasar de un solo representante en el anterior mandato a los tres con los que contará en esta nueva etapa.

Vocales del Consejo Regulador Montilla-Moriles

CANDIDATURA ÚNICA PRESENTADA AL CENSO A.1

Titular: Cooperativa Agrícola La Aurora, S.C.A. (Montilla).
Representante: Las Albarizas C.B. (Antonio López Pérez-Barquero).
Suplente: Cooperativa Vitivinícola Local, S.C.A. (Aguilar de la Frontera).
Representante: Manuel Romero Prieto.

Titular: Cooperativa Agrícola La Unión, S.C.A. (Montilla).
Representante: Manuel Alférez Portero.
Suplente: Cooperativa Agrícola San Jerónimo, S.C.A. (Moriles).
Representante: Jesús David Osuna Fernández.

Titular: Cooperativa Vitivinícola San Acacio, S.C.A. (Montemayor).
Representante: Juan Antonio Aguilar Jiménez.
Suplente: Cooperativa Jesús Nazareno, SCA. (Baena).
Representante: Cristóbal Tarifa Sevillano.

CANDIDATURA ÚNICA PRESENTADA AL CENSO A.2

Titular: Hermanos Centella Rosa, C.B.
Representante: Juan Manuel Centella Rosa.
Suplente: Oficina del Campo y Agroservicios, S.L.
Representante: Fernando Fernández Cuenca.

Titular: Manuel Jiménez del Pino.
Suplente: Adamuz Marqués Comercial Agrícola.
Representante: Juan Adamuz Blanco.

Titular: Hermanos Sillero Sánchez de Puerta, C.B.
Representante: José María Sillero Sánchez de Puerta.
Suplente: Explotaciones Márquez Espejo, S.C.
Representante: Antonio Miguel Velasco Portero.

CANDIDATURA ÚNICA PRESENTADA AL CENSO B

Titular: Hijos de Manuel del Pino, S.L. (Montalbán).
Representante: Manuel Luis del Pino Espejo (sector del vinagre).
Suplente: Bodegas Toro Albalá, S.L. (Aguilar de la Frontera).
Representante: Francisco José Muñoz Herrador.

Titular: Alvear, S.A. (Montilla).
Representante: Fernando Pío Giménez Alvear.
Suplente: Bodegas Delgado, S. A. (Puente Genil).
Representante: Francisco Javier Álvarez de Sotomayor Reina.

Titular: Bodegas Pérez Barquero, S. A. (Montilla).
Representante: Rafael Córdoba García.
Suplente: Rodríguez Chiachío, S.L. (Cabra).
Representante: Raúl Cruz Cañete.

Titular: Navisa Industrial Vinícola Española, S. A. (Montilla).
Representante: Francisco Padillo Cambronero.
Suplente: Bodegas y Destilerías del Sur, S.A. (Montilla).
Representante: Francisco Javier Pozo Buil.

Titular: Galán Portero, S. L. (Montilla).
Representante: Manuel Galán Espina.
Suplente: Bodegas El Monte, S.L. (Moriles).
Representante: Antonio López Cuenca.

Titular: Bodegas Navarro, S.A. (Montilla)
Representante: Miguel Jesús Herrador Veredas.
Suplente: Herederos Torres Burgos, S.L. (Lucena).
Representante: José Pérez Baena.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

13/8/20

  • 13.8.20
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, en colaboración con el Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec) del Ayuntamiento de Córdoba, llevará a cabo hasta el próximo mes de diciembre un plan formativo sobre vinos y vinagres de la zona dirigido a medio millar de hosteleros de la capital.



"Se trata de un programa gratuito y financiado al 100 por cien, dirigido a camareros, personal de sala y ayudantes de sumiller, sobre la cultura vitivinícola cordobesa y habilidades y destrezas para prestar un servicio de mayor calidad y, por lo tanto, de mayor valor para el cliente", precisó el presidente del Consejo Regulador, Javier Martín.

"Con esta iniciativa, se pretende trabajar en varios frentes, para ayudar mejorar las competencias en uno de uno de los sectores estratégicos de nuestra economía, ayudar a anclar y a proyectar la profesión, difundir nuestra cultura vitivinícola y estimular el consumo de unos productos de gran calidad", añadió el máximo representante del marco vitivinícola cordobés.

Para llevar a cabo esta iniciativa, el Imdeec invertirá 15.000 euros, que se destinarán a formar a 500 profesionales, adaptándose a sus horarios y necesidades. Para llevar a cabo esta iniciativa, el Consejo Regulador recibirá también la colaboración de la Asociación Cordobesa de Hostelería y Turismo (Hostecor), cuyo presidente, Francisco de la Torre, aseguró que esta acción era “una deuda” que tenía el sector con la DOP Montilla-Moriles, y destacó la importancia de formar a los profesionales “porque existe mucho desconocimiento sobre los vinos de la propia tierra”.

"Los cursos no solo servirán para que los hosteleros conozcan la tipología y las características de nuestros vinos, cuándo y cómo combinarlos, sino también para que se incluyan en las cartas de los restaurantes y hacer marca Córdoba", concluyó el presidente del Consejo Regulador.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

12/8/20

  • 12.8.20
Tras la vendimia de las variedades sauvignon blanc, verdejo, moscatel y chardonnay, ideales para la elaboración de vinos blancos jóvenes sin crianza, el marco Montilla-Moriles se afana desde hoy, y de manera prácticamente generalizada en los viñedos de toda la Denominación de Origen Protegida (DOP), en la recolección de la uva Pedro Ximénez, la variedad autóctona de la zona vitivinícola cordobesa.



Una vez se han recolectado las primeras variedades, que comenzaron a recogerse de manera mecánica el pasado 24 de julio, los viticultores se centran ahora en las uvas tintas, cuya vendimia se ha ralentizado en los últimos días debido a la ola de calor que viene registrando la Campiña Sur cordobesa en las últimas semanas.

Por otro lado, tal y como avanzó ayer Juan Manuel Centella, presidente de la Sectorial de la Viña de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), durante la jornada de hoy comenzará la recolección de la variedad autóctona Pedro Ximénez para la elaboración de vinos jóvenes, un fruto que presenta una "muy buena calidad" tras una primavera con temperaturas suaves y un verano mucho más cálido, lo que ha propiciado una maduración algo "adelantada" con respecto a otros años.

Según Centella, "la producción esperada será similar o algo superior a la del año pasado", que cerró con casi 38,9 millones de kilos de uva blanca. En los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

En lo que respecta a los precios, Asaja-Córdoba confirmó ayer que aún no se tienen estimaciones, pero destacaron que “el estado sanitario de la uva es muy bueno, por lo que la calidad de la cosecha también lo será”. En efecto, el sector coincide en destacar la "buena calidad" que presenta la uva, a pesar de que este año ha sido mayor la incidencia del mildiu, un hongo parásito originario de América que puede ocasionar daños devastadores en todos los órganos de la planta si el clima le favorece.

Pese a todo, la constante labor del Aula de Viticultura –bajo la dirección de Ángela Portero–, unida al aliciente que representan para los viticultores de la zona los premios en metálico de los que está dotado el concurso Pedro Cabezuelo, han logrado minimizar en los últimos años los perniciosos efectos del mildiu en los viñedos del marco vitivinícola cordobés.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

5/8/20

  • 5.8.20
La paulatina pérdida de la superficie de viñedo continúa siendo una de las principales preocupaciones para el sector del vino en Andalucía. Y, en el caso de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, se traduce en una reducción que supera ya el 75 por ciento en las últimas cuatro décadas. No en vano, de las 19.456 hectáreas con las que contaba el marco vitivinícola cordobés en la campaña 1978/1979, se ha pasado a las 4.769,75 que el Consejo Regulador declara en este 2020.



Los datos no dejan lugar a dudas: la evolución de la superficie de viñedo en la Campiña Sur cordobesa ha sido descendente desde los años setenta, aunque este proceso se aceleró a partir de la campaña 1988/1989, cuando las vides ocupaban 16.736 hectáreas entre la casi veintena de municipios que forman parte de la DOP.

Con todo, el año 2020 ha vuelto a marcar un nuevo mínimo histórico en la comarca vitivinícola cordobesa, con 4.769,75 hectáreas de vid, de las que 1.602,34 se sitúan en Zona de Calidad Superior –con medio millar de viticultores inscritos– y 3.167,40 se ubican en Zona de Producción –donde hay registrados 1.358 propietarios–.

Las localidades que conforman la Zona de Producción son Montilla, Moriles, Doña Mencía, Montalbán, Monturque, Nueva Carteya y Puente Genil, así como parte de los términos municipales de Aguilar de la Frontera, Baena, Cabra, Castro del Río, Espejo, Fernán-Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor y Santaella. La Zona de Crianza se completa, además, con el núcleo urbano de Córdoba capital.

La mayor parte de los viñedos del marco Montilla-Moriles se concentran en el término municipal de Montilla, donde se contabilizan hasta 1.844,08 hectáreas de vid, lo que representa el 38,6 por ciento de la superficie total de la DOP. Le siguen Aguilar de la Frontera, con 772,68 hectáreas; Moriles, con 395,93; Montemayor, con 350,23 hectáreas; y Cabra, con 331,57. Por su parte, la presencia de viñedo es testimonial en localidades como Fernán Núñez, con 3,85 hectáreas; Espejo, con 2,14; y Doña Mencía, con 0,49 hectáreas de vid.

La falta de rentabilidad del cultivo a causa de la continua devaluación del precio de la uva, unida al descenso del consumo del vino, han causado la desmoralización de un sector que, como en otros puntos de España, ha apostado por el arranque de cepas o por el cambio de cultivo, en este caso a favor del olivar, prácticas animadas por las ayudas de la Unión Europea.

Sin embargo, un estudio publicado en 2018 por el portal Misumiller.es vinculaba directamente la evolución del mapa del viñedo en España en los últimos cuarenta años –que ha experimentado una “clara tendencia a desplazarse hacia el norte”–, con factores climatológicos, ya que, a juicio de los autores de este estudio, “el clima juega el papel más determinante y difícil de controlar en la elaboración de un vino”.

“Las estaciones de primavera y verano en España cada vez son más secas y calurosas y, en consecuencia, el viñedo, que está tan íntimamente vinculado al ritmo de las estaciones y la evolución de las temperaturas, está actuando a su vez como uno de los mejores bioindicadores del cambio climático en la agricultura”, sostenían los autores de la investigación.



Matías Vela, director técnico de Misumiller.es, explicaba la influencia del cambio climático en el cultivo de la vid, recordando que en 2017, la vendimia se inició en el Condado de Huelva varios días antes que en la zona Montilla-Moriles que, tradicionalmente, “siempre ha sido un indicador por ser la primera Denominación de Origen en empezar”.

En ese sentido, Vela subraya que mientras en el año 2000 la recolección de la uva en Huelva comenzaba en torno al 3 de agosto, en menos de dos décadas se ha llegado a adelantar veinte días. “Esto significaría que, en las condiciones actuales, para mantener los ritmos de producción de algunas denominaciones de Origen, sería preciso adelantar la cosecha y empezar a vendimiar con las uvas prácticamente verdes”, resaltaba el especialista.

El director técnico de Misumiller.es alertaba entonces de las “nefastas” consecuencias que conllevaría esta práctica, ya que, a su juicio, “afectaría de manera directa a las características del vino que, además de resultar falto de olor, tendría un sabor muy áspero, pues si las semillas están demasiado verdes en el momento de la recolección, se libera un tanino amargo y astringente que arruina la calidad del vino”.

Matías Vela reparaba hace ya dos años en que “un cambio, a priori imperceptible, como el aumento de un grado centígrado desde 1980 en el Penedés ha provocado que, a día de hoy, la vendimia haya sufrido un adelanto de diez días”, una situación que tiene un “efecto irremediable” en los vinos de esta región, especialmente en su graduación alcohólica y en su sabor.

“La subida de alcohol se explica porque un clima más cálido conduce a una rápida maduración de las uvas y, por lo tanto, requiere una vendimia más temprana. Además, bajo el efecto del sol, los ácidos contenidos en las uvas son reemplazados gradualmente por el azúcar, que durante la vinificación produce el alcohol”, detallaba el director técnico de Misumiller.es, quien concluía que “un clima más cálido aumenta el azúcar de la uva y, en consecuencia, genera un vino más alcohólico”.

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3/8/20

  • 3.8.20
Elaborar vinos innovadores que potencien el consumo en un segmento de mercado que habitualmente no lo hace, aumentando además las ventas de vino en la zona y propiciando que este nicho de mercado se transforme en consumidores potenciales de los vinos generosos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.



Ese es el objetivo de El resurgir de Moriles, una iniciativa que toma el testigo del proyecto de investigación Montilla-Moriles, el resurgir, puesto en marcha hace dos años por el IES Emilio Canalejo Olmeda de Montilla con el objetivo de dinamizar el marco vitivinícola cordobés y potenciar el consumo de sus vinos entre la ciudadanía

La alcaldesa de Moriles, Francisca Carmona, fue la encargada de presentar este nuevo proyecto junto a la vicepresidenta primera de la Diputación de Córdoba, Lola Amo, presidenta del Instituto Provincial de Desarrollo Económico (Iprodeco), que también colabora con la iniciativa.

El equipo impulsor de la iniciativa, formado por Juan José Gallego, miembro del Grupo de Investigación en Viticultura y Enología de la Universidad de Córdoba, así como por bodegueros de Moriles y por Carmen Parlón y Angie Quesada, técnicas superiores en Viticultura, ha acordado elaborar en las instalaciones de cada uno de los lagares y bodegas de la localidad, y con la materia prima que aporten, un "vino innovador" que "potencie las variedades autóctonas de la zona" y el terruño "peculiar y de alto interés enológico" de Moriles, en palabras de su alcaldesa.

"Se ha fijado una cantidad total de 9.000 botellas –1.500 por cada bodega participante–, que presentaremos oficialmente en el mes de octubre, durante la Cata de Vinos de Moriles", explicó Francisca Carmona, quien precisó que la iniciativa contará con un "trabajo previo de seguimiento" de maduración de las uvas seleccionadas, así como de la vinificación, elaboración y estabilización de los vinos.

"Luego se trabajará también en su comercialización, desarrollando para este último proceso un Plan de Marketing y Comercialización de los productos elaborados", avanzó la alcaldesa de Moriles, quien confirmó que al finalizar el proyecto se publicará un artículo de carácter científico que se presentará a diferentes revistas enológicas y en el que se plasmará el trabajo realizado, así como los nuevos procesos innovadores desarrollados.

De este modo, el proyecto El resurgir de Moriles permitirá elaborar en Bodegas El Monte un vino joven de la variedad Montepila, fermentado a baja temperatura, mientras que en Bodegas Doblas se desarrollará un vino joven con las variedades de uva Pedro Ximénez y Torrontés, también fermentado a baja temperatura.



Por su parte, Bodegas San Pablo se centrará en un vino rosado elaborado con uvas de la variedad Syrah, Tempranillo y Cabernet Sauvignon, toda vez que en Lagar Casablanca se generará un vino joven con maceración pelicular de variedades Pedro Ximénez y Airén.

Finalmente, la Cooperativa Nuestra Señora del Rosario dará lugar a un vino joven fermentado en barricas con la variedad Pedro Ximénez, mientras que en la Cooperativa San Jerónimo se elaborará un vino joven de la variedad Torrontés fermentado en conos tradicionales.

A finales del 2018, el proyecto de investigación Montilla-Moriles, el resurgir dio a conocer los seis vinos nacidos de la mano de esta iniciativa. El IES Emilio Canalejo Olmeda de Montilla, en colaboración con Bodegas Robles, Alvear, El Monte, Doblas Martos y Bodegas del Pino, sacó al mercado un total de 300 botellas de cada uno de estos caldos que se comercializaron a través del Grupo Piedra.

Ya en febrero de este año, el proyecto Resurgir, Estamos Preparadas, que contó con el apoyo del Ayuntamiento de Moriles y de la Asociación de Bodegas de la localidad con el objetivo de fomentar la inclusión de la mujer en el sector, presentó dos nuevos vinos surgidos tras meses de trabajo conjunto a distintos bodegueros del marco Montilla-Moriles.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
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31/7/20

  • 31.7.20
Los amantes del vino y del turismo de interior tienen hoy la penúltima oportunidad para disfrutar de ¿Te Viernes de Vinos?, una actividad impulsada por tres bodegas y tres lagares de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, con el respaldo del Ayuntamiento de Montilla y de la Diputación de Córdoba, que ofrece una "experiencia sensorial" en torno a los vinos de la zona y a la característica orografía de la Sierra de Montilla, cuyos viñedos forman parte del Registro de Paisajes de Interés Cultural de Andalucía.



La iniciativa, que a las 21.00 de esta misma noche ofrecerá su penúltima visita, representa una alternativa a los Patios de Bodega que tuvieron que cancelarse en mayo debido al confinamiento decretado junto al estado de alarma. "Se trata de una actividad totalmente experiencial, que conjuga territorio, vino y paisaje", destacó el responsable de Turismo del Ayuntamiento de Montilla, Manuel Carmona.

La actividad celebrará su última edición el próximo viernes 7 de agosto y se configura como una visita nocturna a un lagar o una bodega, dirigida a grupos cerrados de veinte personas como máximo, que incluye dos degustaciones de vino y un tapeo por un precio de 12,00 euros por persona.

"Se trata de una oferta muy interesante, con un abanico muy amplio para poder disfrutar de unos viernes de vinos", destacó el alcalde, Rafael Llamas, quien aseguró que "en Montilla hay mucho que hacer y mucho por descubrir", de ahí que se mostrara convencido de que ¿Te Viernes de Vinos? se convierta en "una experiencia atractiva para atraer a visitantes hasta nuestro municipio".

Y es que, aunque el turismo ha sido uno de los sectores económicos más castigados por la crisis sanitaria, "ahora es tiempo de reinventarse", tal y como subrayó el primer edil, para quien ¿Te Viernes de Vinos? será "una buena manera de comenzar el fin de semana desplazándose al corazón de la Sierra de Montilla y a las bodegas de la ciudad para poder disfrutar de nuestros vinos".

En similares términos se manifestó la diputada provincial de Turismo, Inmaculada Silas, para quien esta iniciativa representa una "oportunidad de potenciar las particularidades" del municipio de la Campiña Sur cordobesa y una "forma de destacar los valores que lo hacen único".



De igual modo, la responsable del Patronato Provincial de Turismo reconoció que este tipo de actividades, "acompañadas de las medidas de seguridad y del personal adecuado" son "ideales para cualquier época del año, no solo para el verano".

Por su parte, Santiago Jiménez del Pino, cosechador y elaborador de vinos en Lagar Cañada Navarro reivindicó que “tanto las bodegas como los lagares seguimos aquí y, para ello, queremos proponer a la gente que venga a escuchar las chicharras en los atardeceres tan fantásticos que tenemos y a disfrutar de las tardes de verano de una manera segura".

Para obtener más información sobre ¿Te Viernes de Vinos? se puede pulsar este enlace. La actividad cuenta con la participación de los lagares La Primilla, Los Raigones y Cañada Navarro, junto a Bodegas Cabriñana, Cruz Conde y Pérez Barquero, todos ellos adscritos a la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
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28/7/20

  • 28.7.20
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa), avanza en la adaptación de los alimentos y bebidas a las demandas de los consumidores. Para lograr este objetivo, los científicos andaluces colaboran con diversas entidades privadas de la región, entre otras líneas de investigación, en la caracterización genética de los cultivos o en el desarrollo de nuevos productos agroalimentarios.



Un ejemplo de esta cooperación público-privada es el trabajo que desarrollan Ifapa y la empresa Fresas Nuevos Materiales (FNM), encaminado a investigar los marcadores moleculares de las distintas variedades de fresa. Su objetivo final es seleccionar los tipos de cultivo más adecuadas, tanto a las condiciones agro-climáticas como a los gustos de los consumidores.

En concreto, este trabajo común en el ámbito de la I+D se centra en la optimización de test de ADN predictivos para conocer, por un lado, la resistencia de cada fruto a las enfermedades, y por otro, sus características de calidad. De esta forma, se avanzará en la eficiencia de los programas de mejora de fresas que desarrollan tanto esta empresa onubense como el grupo de investigación en Genómica y Biotecnología de fresa del Ifapa.

El instituto andaluz trabaja en la aplicación de marcadores moleculares para la identificación varietal, la caracterización genética y la identificación de los genes responsables de las diferencias de las fresas dependiendo de su variedad.

Entre los principales objetivos del Ifapa se encuentra la identificación de los alelos que conllevan un incremento de la calidad organoléptica (el sabor) y nutricional (compuestos antioxidantes como antocianinas, flavonoides o vitamina C). Contar con este conocimiento podría ser de gran utilidad para seleccionar los cultivos que contengan una combinación de genes más adecuada y avanzar así en la mejora con respecto a las variedades anteriores.

La complejidad genética de la fresa (Fragaria x ananassa) ha retrasado el desarrollo de herramientas moleculares que permitan una mejora más eficiente de este cultivo. Sin embargo, en los últimos años se ha conseguido secuenciar su genoma y ya se han identificado, por ejemplo, numerosos marcadores moleculares asociados a la resistencia o tolerancia a enfermedades fúngicas.

Vinagres con frutas

Por otro lado, el centro Ifapa de Cabra y la empresa ÚniCo Vinagres y Salsas cooperan actualmente en el desarrollo de una gama de vinagres de vino aromatizados con frutas naturales. En concreto, el proyecto apuesta por la fusión de alimentos de marcado carácter mediterráneo, como el membrillo, la granada y el higo, con vinagres de vino elaborados en Andalucía.

De esta forma, se pretende contribuir a la diversificación de la producción vitivinícola de la región ofreciendo nuevos productos que presentan una alta demanda en los mercados nacional e internacional.

La excelente calidad de los vinagres de Andalucía es una realidad avalada por las tres Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) que reúne esta comunidad autónoma y que suponen casi el 50 por ciento del total mundial (siete DOP). Además, estos productos andaluces cosechan continuamente premios y menciones en concursos internacionales.

Los vinagres de esta región se caracterizan por contener un grado acético superior al de los comunes y, sobre todo, por su gran potencia y complejidad aromática y gustativa, marcada por la materia prima y sobre todo por las crianzas de larga duración. La nueva línea de vinagres aromatizados podría aprovechar nuevos nichos de mercado, ya que los vinagres con frutas ofrecen equilibrios gustativos acordes a las preferencias de los consumidores actuales.

El convenio firmado entre Ifapa y la entidad cordobesa ÚniCo Vinagres y Salsas se enmarca en el Proyecto de Transferencia y Cooperación en Vitivinicultura Andaluza (Transviti), cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) dentro del Programa Operativo de Andalucía 2014-2020.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

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