La firma montillana Aceites Bellido presentó ayer en el Patio Blanco del Palacio de La Merced, sede de la Diputación de Córdoba, su Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’, un aceite de oliva virgen extra ecológico elaborado con aceitunas de cosecha propia seleccionadas en las fincas Juan Colín y Alto Jesús.
El acto reunió a un centenar de personas y permitió conocer y degustar un producto obtenido a partir de frutos recolectados entre el 27 y el 30 de septiembre, en una campaña marcada por la cosecha temprana, la recolección nocturna y la molturación inmediata de la aceituna.
La presentación contó con una amplia representación institucional. Asistieron Rosa María Rodríguez, parlamentaria de Por Andalucía; Félix Romero, vicepresidente tercero de la Diputación y presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Económico (Iprodeco); y Auxiliadora Moreno, delegada de Igualdad, Cooperación al Desarrollo, Consumo y Participación Ciudadana de la Diputación de Córdoba.
Por parte del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Montilla estuvieron presentes Lidia Bujalance, teniente de alcalde de Presidencia, Igualdad, Régimen Interior y Modelo de Ciudad y Valeriano Rosales, teniente de alcalde de Desarrollo Local y Seguridad del Ayuntamiento de Montilla. A su vez, el acto también contó con la presencia de María José Tejada, Sergio Urbano y María del Carmen Polonio, ediles del Grupo Municipal Popular, así como de María Luisa Rodas y Francisco Javier Córdoba, concejales del Grupo Municipal de Izquierda Unida.
Junto a ellos acudieron, entre otros ilustres invitados, el médico y escritor montillano Antonio Varo Baena; la escritora Elena Cobos Ruiz, presidenta de la Asociación Cultural Andrómina; el actor y escritor montillano Manolo Cobos; y el historiador Juan Aranda Doncel, académico numerario de la Real Academia de Córdoba.
Auxiliadora Moreno, como responsable de Igualdad, Cooperación al Desarrollo, Consumo y Participación Ciudadana de la Diputación de Córdoba, fue la encargada de dar la bienvenida a los asistentes al Palacio de La Merced, escenario elegido para la presentación del aceite de la nueva cosecha.
A continuación intervino Gonzalo Bellido Vela, que abrió sus palabras con un recuerdo a su padre, Francisco Bellido Bellido. El empresario panadero e impulsor del Museo del Aceite Juan Colín falleció el pasado 20 de marzo a los 87 años de edad, después de una intensa y fructífera vida dedicada a la elaboración de productos de panadería y de aceites de oliva virgen extra. Gonzalo Bellido evocó especialmente la enseñanza que su padre transmitió a sus hijos sobre la necesidad de afrontar el trabajo de cada día “con alegría e ilusión”.
La memoria de Francisco Bellido Bellido estuvo así muy presente en una cita dedicada a la presentación del nuevo Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’. Gonzalo Bellido recordó los comienzos de esa apuesta familiar por adelantar la recolección, una decisión gracias a la cual han obtenido unos aceites que transmiten “verdaderas maravillas para los sentidos”.
El responsable de Aceites Bellido situó la cosecha en un momento muy temprano del ciclo del fruto. “Estamos hablando de recolectar la aceituna cuando está a mitad de maduración”, afirmó Gonzalo Bellido, quien detalló que, en ese momento, el fruto está todavía muy verde, por lo que el desprendimiento del árbol resulta dificultoso y es necesario aplicar una mayor vibración para conseguir que la aceituna caiga. Esa circunstancia condiciona también el posterior tratamiento de la aceituna en el molino.
Gonzalo Bellido puso el foco en dos factores que considera fundamentales para preservar las características del aceite: la inmediatez y la temperatura. La campaña de este año incorporó la recolección nocturna para favorecer que la aceituna llegara fresca al molino en unas fechas —finales de septiembre— en las que las temperaturas en la Sierra de Montilla todavía eran elevadas. De este modo, la recogida se realizó entre las 22.00 de la noche y las 4.45 de la madrugada, para propiciar que la molturación comenzara de forma inmediata.
Durante su intervención, Gonzalo Bellido detalló que el trabajo se organizó para reducir al máximo el tiempo transcurrido entre la recogida del fruto y su transformación. "Poco después de comenzar la recolección ya estaba saliendo aceite por la centrífuga y, antes de las 6.00 de la mañana, se paraban las máquinas", detalló.
Gonzalo Bellido destacó además que “la pasta, la masa, en ningún momento superó los 23 grados centígrados”, dentro de un proceso en el que la proximidad de los olivares al molino permitió trasladar rápidamente las aceitunas recién recogidas.
La cuadrilla de trabajadores recibió también un reconocimiento expreso durante el acto. Gonzalo Bellido agradeció su esfuerzo y pidió un aplauso para Francisco Trenas, presente entre los asistentes. El responsable de la firma recordó asimismo la dureza del trabajo en el campo, especialmente durante una recogida desarrollada toda la noche, con una linterna en la cabeza y las precauciones que exige trabajar en esas condiciones.
La firma había destacado que la aceituna de esta campaña presentó una calidad excepcional, con una madurez y un tamaño óptimos para la elaboración de un aceite de oliva virgen extra de gran intensidad aromática y sabor. Francisco Bellido, que también intervino en el acto, explicó que “cada gota de nuestro aceite virgen extra conserva el aroma y la frescura del primer día de cosecha” y subrayó que las aceitunas seleccionadas se someten posteriormente a un proceso de extracción en frío que “permite disfrutar de esta maravilla de la naturaleza”.
La producción parte de olivares propios y de un control que Aceites Bellido extiende a las diferentes fases de elaboración. Francisco Bellido afirmó que “el objetivo fundamental de nuestra empresa es la obtención de aceite de oliva virgen extra de alta calidad y su puesta en el mercado” y añadió que “este control de la calidad se inicia en nuestros olivares, ya que nuestro aceite procede de aceitunas de cosecha propia, y continúa con una adecuada recolección y extracción en el molino”.
La firma montillana elabora aceites de oliva virgen extra a partir de diferentes variedades y cuenta entre sus producciones con aceites de cosecha temprana. Francisco Bellido señaló que “son aceites que se valorizan por su intensidad olfativa y gustativa, por ser ricos en polifenoles, que confieren ese valor antioxidante tan beneficioso para la salud”. La apuesta de Aceites Bellido por este tipo de producciones ha permitido a la empresa reunir más de sesenta premios nacionales e internacionales en los últimos años.
Antes de la proyección de un breve vídeo tomó la palabra Félix Romero, presidente del Iprodeco, quien puso el acento en el carácter emprendedor de la familia Bellido Vela y aseguró que “es pionera en muchos aspectos y, en especial, en su apuesta por el aceite y por el óleoturismo en una ciudad como Montilla, significada precisamente por la excelencia de sus vinos y vinagres”.
La presentación continuó con la intervención de José María Penco, director general de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) y jefe de panel de cata de numerosos concursos nacionales e internacionales. Penco recurrió a la tradición agronómica para situar la elaboración de los aceites verdes en una perspectiva histórica y comenzó aludiendo al agrónomo hispanorromano Lucio Junio Moderato Columela y a su obra agrícola De Re Rustica, escrita en el siglo I después de Cristo.
Columela dedicó amplios pasajes a la elaboración y clasificación del aceite de oliva y prestó especial atención al aceite verde, el oleum viride. En sus textos, destacaba su calidad superior, su aroma y la importancia del momento elegido para recolectar la aceituna.
El autor natural de Gades —actual Cádiz— explicaba que este aceite se obtenía cuando el fruto se encontraba en el envero, justo cuando comienza a pasar del verde a tonalidades rojizas o negras, y situaba la recolección, según la zona y las condiciones de su época, alrededor del mes de diciembre.
Tal y como recordó ayer José María Penco durante el acto, Columela fue un defensor de lo que hoy se conoce como "cosecha temprana" y advirtió sobre las consecuencias de retrasar la recogida únicamente para obtener un mayor volumen de aceite a costa de perder sabor y aroma. De hecho, al referirse a la frescura, el propio Columela señalaba que, si se demoraba demasiado la recolección, podían obtenerse aceites “sin ese grato aroma que recuerda el del fruto”.
José María Penco realizó una valoración especialmente favorable de la nueva cosecha y aseguró que “este año, Aceites Bellido ha conseguido elaborar el mejor Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ de toda su historia, lo cual es mucho decir, teniendo en cuenta la extraordinaria calidad de todos los anteriores”. La cata dirigida por el ingeniero agrónomo cordobés —posiblemente, el mayor experto del mundo en aceite de oliva virgen extra— permitió describir las características organolépticas del producto y completar el recorrido desde la selección de los olivares hasta la extracción del aceite.
Precisamente, la nota de cata —obra de José María Penco— define el Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ como un “fantástico zumo fresco de aceituna picual que irrumpe en nariz con intensos e incisivos toques vegetales que recuerdan al monte bajo mediterráneo”. Penco resaltó también en su descripción que “destaca la hierba silvestre recién cortada seguido de finos aromas a alloza y el plátano verde”, mientras que el recorrido olfativo culmina con un elegante recuerdo a la menta.
En boca, la nota de cata señala que “entra muy dulce y fluido, mostrando después su fortaleza con un elegante amargo medio y un robusto picante muy agradable y persistente”. Añade que “el retrogusto recuerda a la fresca aceituna verde y la hoja de olivo”, dando lugar a un aceite de oliva virgen extra descrito como muy complejo y armónico en su conjunto.
El Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ se comercializa actualmente en Francia, Alemania, Holanda, Austria y Japón, además de encontrarse en diferentes puntos de Andalucía y del resto del territorio nacional. La nueva cosecha ya puede adquirirse a través de la tienda online de la firma y, en Montilla, tanto en sus tiendas físicas —el horno de la calle Escuelas y el propio Molino Juan Colín— como en cualquiera de los establecimientos de Supermercados Contreras-Covirán.
La actividad de Aceites Bellido se extiende también al turismo experiencial desarrollado en el Molino Juan Colín, una almazara centenaria situada en la Sierra de Montilla. Allí, los visitantes pueden conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva virgen extra, recorrer olivares ecológicos, participar en catas sensoriales y visitar un museo dedicado al olivo y el Jardín de Olivos Centenarios.
Ese trabajo de divulgación recibió en 2025 distintos reconocimientos. El Molino Juan Colín obtuvo el primer premio al “Mejor Patio Ornamentado” en el Concurso Patios de Bodega y un reconocimiento de la Asociación Española de Municipios del Olivo por su labor de difusión cultural. Gonzalo Bellido resumió esa vertiente del proyecto al señalar que “no somos únicamente productores de aceite: somos narradores de una historia que empieza en cada rama del olivo y que queremos compartir con quienes nos visitan”.
El acto concluyó con un pequeño reconocimiento de la familia Bellido Vela a José María Penco y con una degustación de algunos de los productos más emblemáticos de Aceites Bellido: pan, aceite y hojaldres. La cita reservó además una última propuesta gastronómica elaborada por el maestro heladero cordobés José Ambrosio, que en 2024 recibió el Premio al Mejor Helado de Turrón de España. Para la ocasión preparó un helado con Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ que sorprendió a los asistentes por su cremosidad y su extraordinario sabor.
El acto reunió a un centenar de personas y permitió conocer y degustar un producto obtenido a partir de frutos recolectados entre el 27 y el 30 de septiembre, en una campaña marcada por la cosecha temprana, la recolección nocturna y la molturación inmediata de la aceituna.
La presentación contó con una amplia representación institucional. Asistieron Rosa María Rodríguez, parlamentaria de Por Andalucía; Félix Romero, vicepresidente tercero de la Diputación y presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Económico (Iprodeco); y Auxiliadora Moreno, delegada de Igualdad, Cooperación al Desarrollo, Consumo y Participación Ciudadana de la Diputación de Córdoba.
Por parte del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Montilla estuvieron presentes Lidia Bujalance, teniente de alcalde de Presidencia, Igualdad, Régimen Interior y Modelo de Ciudad y Valeriano Rosales, teniente de alcalde de Desarrollo Local y Seguridad del Ayuntamiento de Montilla. A su vez, el acto también contó con la presencia de María José Tejada, Sergio Urbano y María del Carmen Polonio, ediles del Grupo Municipal Popular, así como de María Luisa Rodas y Francisco Javier Córdoba, concejales del Grupo Municipal de Izquierda Unida.
Junto a ellos acudieron, entre otros ilustres invitados, el médico y escritor montillano Antonio Varo Baena; la escritora Elena Cobos Ruiz, presidenta de la Asociación Cultural Andrómina; el actor y escritor montillano Manolo Cobos; y el historiador Juan Aranda Doncel, académico numerario de la Real Academia de Córdoba.
Auxiliadora Moreno, como responsable de Igualdad, Cooperación al Desarrollo, Consumo y Participación Ciudadana de la Diputación de Córdoba, fue la encargada de dar la bienvenida a los asistentes al Palacio de La Merced, escenario elegido para la presentación del aceite de la nueva cosecha.
A continuación intervino Gonzalo Bellido Vela, que abrió sus palabras con un recuerdo a su padre, Francisco Bellido Bellido. El empresario panadero e impulsor del Museo del Aceite Juan Colín falleció el pasado 20 de marzo a los 87 años de edad, después de una intensa y fructífera vida dedicada a la elaboración de productos de panadería y de aceites de oliva virgen extra. Gonzalo Bellido evocó especialmente la enseñanza que su padre transmitió a sus hijos sobre la necesidad de afrontar el trabajo de cada día “con alegría e ilusión”.
La memoria de Francisco Bellido Bellido estuvo así muy presente en una cita dedicada a la presentación del nuevo Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’. Gonzalo Bellido recordó los comienzos de esa apuesta familiar por adelantar la recolección, una decisión gracias a la cual han obtenido unos aceites que transmiten “verdaderas maravillas para los sentidos”.
El responsable de Aceites Bellido situó la cosecha en un momento muy temprano del ciclo del fruto. “Estamos hablando de recolectar la aceituna cuando está a mitad de maduración”, afirmó Gonzalo Bellido, quien detalló que, en ese momento, el fruto está todavía muy verde, por lo que el desprendimiento del árbol resulta dificultoso y es necesario aplicar una mayor vibración para conseguir que la aceituna caiga. Esa circunstancia condiciona también el posterior tratamiento de la aceituna en el molino.
Gonzalo Bellido puso el foco en dos factores que considera fundamentales para preservar las características del aceite: la inmediatez y la temperatura. La campaña de este año incorporó la recolección nocturna para favorecer que la aceituna llegara fresca al molino en unas fechas —finales de septiembre— en las que las temperaturas en la Sierra de Montilla todavía eran elevadas. De este modo, la recogida se realizó entre las 22.00 de la noche y las 4.45 de la madrugada, para propiciar que la molturación comenzara de forma inmediata.
Durante su intervención, Gonzalo Bellido detalló que el trabajo se organizó para reducir al máximo el tiempo transcurrido entre la recogida del fruto y su transformación. "Poco después de comenzar la recolección ya estaba saliendo aceite por la centrífuga y, antes de las 6.00 de la mañana, se paraban las máquinas", detalló.
Gonzalo Bellido destacó además que “la pasta, la masa, en ningún momento superó los 23 grados centígrados”, dentro de un proceso en el que la proximidad de los olivares al molino permitió trasladar rápidamente las aceitunas recién recogidas.
La cuadrilla de trabajadores recibió también un reconocimiento expreso durante el acto. Gonzalo Bellido agradeció su esfuerzo y pidió un aplauso para Francisco Trenas, presente entre los asistentes. El responsable de la firma recordó asimismo la dureza del trabajo en el campo, especialmente durante una recogida desarrollada toda la noche, con una linterna en la cabeza y las precauciones que exige trabajar en esas condiciones.
Un aceite de extraordinaria calidad
La firma había destacado que la aceituna de esta campaña presentó una calidad excepcional, con una madurez y un tamaño óptimos para la elaboración de un aceite de oliva virgen extra de gran intensidad aromática y sabor. Francisco Bellido, que también intervino en el acto, explicó que “cada gota de nuestro aceite virgen extra conserva el aroma y la frescura del primer día de cosecha” y subrayó que las aceitunas seleccionadas se someten posteriormente a un proceso de extracción en frío que “permite disfrutar de esta maravilla de la naturaleza”.
La producción parte de olivares propios y de un control que Aceites Bellido extiende a las diferentes fases de elaboración. Francisco Bellido afirmó que “el objetivo fundamental de nuestra empresa es la obtención de aceite de oliva virgen extra de alta calidad y su puesta en el mercado” y añadió que “este control de la calidad se inicia en nuestros olivares, ya que nuestro aceite procede de aceitunas de cosecha propia, y continúa con una adecuada recolección y extracción en el molino”.
La firma montillana elabora aceites de oliva virgen extra a partir de diferentes variedades y cuenta entre sus producciones con aceites de cosecha temprana. Francisco Bellido señaló que “son aceites que se valorizan por su intensidad olfativa y gustativa, por ser ricos en polifenoles, que confieren ese valor antioxidante tan beneficioso para la salud”. La apuesta de Aceites Bellido por este tipo de producciones ha permitido a la empresa reunir más de sesenta premios nacionales e internacionales en los últimos años.
Antes de la proyección de un breve vídeo tomó la palabra Félix Romero, presidente del Iprodeco, quien puso el acento en el carácter emprendedor de la familia Bellido Vela y aseguró que “es pionera en muchos aspectos y, en especial, en su apuesta por el aceite y por el óleoturismo en una ciudad como Montilla, significada precisamente por la excelencia de sus vinos y vinagres”.
La presentación continuó con la intervención de José María Penco, director general de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) y jefe de panel de cata de numerosos concursos nacionales e internacionales. Penco recurrió a la tradición agronómica para situar la elaboración de los aceites verdes en una perspectiva histórica y comenzó aludiendo al agrónomo hispanorromano Lucio Junio Moderato Columela y a su obra agrícola De Re Rustica, escrita en el siglo I después de Cristo.
Columela dedicó amplios pasajes a la elaboración y clasificación del aceite de oliva y prestó especial atención al aceite verde, el oleum viride. En sus textos, destacaba su calidad superior, su aroma y la importancia del momento elegido para recolectar la aceituna.
El autor natural de Gades —actual Cádiz— explicaba que este aceite se obtenía cuando el fruto se encontraba en el envero, justo cuando comienza a pasar del verde a tonalidades rojizas o negras, y situaba la recolección, según la zona y las condiciones de su época, alrededor del mes de diciembre.
Tal y como recordó ayer José María Penco durante el acto, Columela fue un defensor de lo que hoy se conoce como "cosecha temprana" y advirtió sobre las consecuencias de retrasar la recogida únicamente para obtener un mayor volumen de aceite a costa de perder sabor y aroma. De hecho, al referirse a la frescura, el propio Columela señalaba que, si se demoraba demasiado la recolección, podían obtenerse aceites “sin ese grato aroma que recuerda el del fruto”.
José María Penco realizó una valoración especialmente favorable de la nueva cosecha y aseguró que “este año, Aceites Bellido ha conseguido elaborar el mejor Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ de toda su historia, lo cual es mucho decir, teniendo en cuenta la extraordinaria calidad de todos los anteriores”. La cata dirigida por el ingeniero agrónomo cordobés —posiblemente, el mayor experto del mundo en aceite de oliva virgen extra— permitió describir las características organolépticas del producto y completar el recorrido desde la selección de los olivares hasta la extracción del aceite.
Precisamente, la nota de cata —obra de José María Penco— define el Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ como un “fantástico zumo fresco de aceituna picual que irrumpe en nariz con intensos e incisivos toques vegetales que recuerdan al monte bajo mediterráneo”. Penco resaltó también en su descripción que “destaca la hierba silvestre recién cortada seguido de finos aromas a alloza y el plátano verde”, mientras que el recorrido olfativo culmina con un elegante recuerdo a la menta.
En boca, la nota de cata señala que “entra muy dulce y fluido, mostrando después su fortaleza con un elegante amargo medio y un robusto picante muy agradable y persistente”. Añade que “el retrogusto recuerda a la fresca aceituna verde y la hoja de olivo”, dando lugar a un aceite de oliva virgen extra descrito como muy complejo y armónico en su conjunto.
El Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ se comercializa actualmente en Francia, Alemania, Holanda, Austria y Japón, además de encontrarse en diferentes puntos de Andalucía y del resto del territorio nacional. La nueva cosecha ya puede adquirirse a través de la tienda online de la firma y, en Montilla, tanto en sus tiendas físicas —el horno de la calle Escuelas y el propio Molino Juan Colín— como en cualquiera de los establecimientos de Supermercados Contreras-Covirán.
Referente oleoturístico
La actividad de Aceites Bellido se extiende también al turismo experiencial desarrollado en el Molino Juan Colín, una almazara centenaria situada en la Sierra de Montilla. Allí, los visitantes pueden conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva virgen extra, recorrer olivares ecológicos, participar en catas sensoriales y visitar un museo dedicado al olivo y el Jardín de Olivos Centenarios.
Ese trabajo de divulgación recibió en 2025 distintos reconocimientos. El Molino Juan Colín obtuvo el primer premio al “Mejor Patio Ornamentado” en el Concurso Patios de Bodega y un reconocimiento de la Asociación Española de Municipios del Olivo por su labor de difusión cultural. Gonzalo Bellido resumió esa vertiente del proyecto al señalar que “no somos únicamente productores de aceite: somos narradores de una historia que empieza en cada rama del olivo y que queremos compartir con quienes nos visitan”.
El acto concluyó con un pequeño reconocimiento de la familia Bellido Vela a José María Penco y con una degustación de algunos de los productos más emblemáticos de Aceites Bellido: pan, aceite y hojaldres. La cita reservó además una última propuesta gastronómica elaborada por el maestro heladero cordobés José Ambrosio, que en 2024 recibió el Premio al Mejor Helado de Turrón de España. Para la ocasión preparó un helado con Aceite Juan Colín ‘Primer día de cosecha’ que sorprendió a los asistentes por su cremosidad y su extraordinario sabor.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JUAN PABLO BELLIDO
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