La asociación cultural Vino en Rama ha reunido esta mañana en Granada a nueve bodegas de la zona Montilla-Moriles en la primera edición de Vino en Rama Privée, un encuentro profesional celebrado en el restaurante Nervio by Periko Ortega, ubicado en el Hotel Meliá Granada, con el objetivo de acercar sus vinos en rama a sumilleres, restauradores, hoteleros y distribuidores de la capital nazarí y su entorno.
La cita, desarrollada entre las 10.00 de la mañana y las 14.00 de la tarde, ha apostado por un formato concebido para favorecer el contacto directo entre elaboradores y profesionales del sector. La jornada comenzó con una presentación del marco Montilla-Moriles y de las bodegas participantes.
Tras esta toma de contacto inicial, tuvo lugar una cata de dieciocho vinos servidos de forma ordenada y concluyó con un aperitivo networking que ha permitido prolongar las conversaciones y los intercambios entre asistentes y bodegueros en los respectivos espacios habilitados para cada firma.
El encuentro ha reunido a bodegas con perfiles muy distintos pero unidas bajo una misma filosofía vinculada a la autenticidad de los vinos en rama. Desde Bodegas Delgado, que acumula 150 años de historia, hasta proyectos más recientes como Bodegas Arrabal Rodríguez, surgidas del impulso de una nueva generación de elaboradores montillanos, la convocatoria ha mostrado una fotografía amplia y diversa de la realidad vitivinícola de Montilla-Moriles.
Junto a ellas han participado también firmas familiares consolidadas como Bodegas Robles, Doblas o Maíllo; cooperativas con una larga trayectoria como Jesús Nazareno de Baena; y lagares históricos como Los Frailes, Lagar La Primilla o Los Raigones, con viñedos situados en la Sierra de Montilla o en los Altos de Moriles, considerados enclaves de Calidad Superior dentro de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.
Todas las bodegas comparten una misma apuesta por elaboraciones ligadas a la mínima intervención y al respeto por el producto. Los vinos presentados durante la jornada de hoy han llegado a la copa “sin estabilizar y sin filtrar en muchos casos”, manteniendo “toda la naturalidad y riqueza de aromas y sabores de la uva Pedro Ximénez”. Ese rasgo común define precisamente la identidad de los vinos en rama defendidos por estas bodegas.
Y es que los vinos en rama de Montilla-Moriles constituyen una de las expresiones más singulares del panorama vinícola nacional, al conservar intacta la complejidad y la personalidad adquiridas durante su crianza en barrica o tinaja. Junto a referencias más tradicionales, el encuentro también ha permitido mostrar nuevas elaboraciones que contribuyen a renovar la imagen de un territorio con siglos de historia vitivinícola.
La elección de Granada como escenario para esta primera edición ha respondido igualmente a criterios estratégicos. Según la organización, la ciudad nazarí cuenta con “una hostelería y una restauración con criterio, acostumbrada a trabajar con producto de calidad y con una cultura del vino que crece año a año”.
A ello se suma la proximidad geográfica con la zona Montilla-Moriles —a menos de dos horas por carretera—, un factor que convierte a Granada en “un mercado natural” para estas bodegas, aunque hasta ahora “menos trabajado de forma directa”.
Por otro lado, el objetivo principal del encuentro pasaba precisamente por “acortar distancias y establecer contactos recíprocos” entre productores y responsables de establecimientos hosteleros. La organización destacó que las conversaciones mantenidas durante el networking han dejado “un balance positivo para todos los asistentes”.
Esta iniciativa se enmarca en la actividad de Vino en Rama, un colectivo nacido en 2021 a partir de la inquietud de varios bodegueros de Montilla y Moriles que decidieron unir esfuerzos para defender y divulgar el patrimonio vitivinícola del sur de Córdoba. Su gerente, Cristóbal Luque, explicó que la asociación persigue “preservar la autenticidad y especificidad de los vinos en rama, arraigados en la cultura y en la historia de la tierra, donde el ritual de compartir una copa en la bodega o en la taberna con amigos y familiares sigue siendo una costumbre extendida”.
Bajo esa filosofía, el colectivo impulsa encuentros y actividades dirigidas a profesionales, viticultores, bodegueros y otros agentes vinculados al sector. Con esta primera edición de Vino en Rama Privée en Granada, la asociación continúa avanzando en su objetivo de reforzar la presencia y el posicionamiento de los vinos en rama de Montilla-Moriles en nuevos mercados profesionales, acercando a la restauración y a la hostelería una forma de entender el vino ligada a la tradición, aunque abierta también a nuevas elaboraciones y tendencias.
La cita, desarrollada entre las 10.00 de la mañana y las 14.00 de la tarde, ha apostado por un formato concebido para favorecer el contacto directo entre elaboradores y profesionales del sector. La jornada comenzó con una presentación del marco Montilla-Moriles y de las bodegas participantes.
Tras esta toma de contacto inicial, tuvo lugar una cata de dieciocho vinos servidos de forma ordenada y concluyó con un aperitivo networking que ha permitido prolongar las conversaciones y los intercambios entre asistentes y bodegueros en los respectivos espacios habilitados para cada firma.
El encuentro ha reunido a bodegas con perfiles muy distintos pero unidas bajo una misma filosofía vinculada a la autenticidad de los vinos en rama. Desde Bodegas Delgado, que acumula 150 años de historia, hasta proyectos más recientes como Bodegas Arrabal Rodríguez, surgidas del impulso de una nueva generación de elaboradores montillanos, la convocatoria ha mostrado una fotografía amplia y diversa de la realidad vitivinícola de Montilla-Moriles.
Junto a ellas han participado también firmas familiares consolidadas como Bodegas Robles, Doblas o Maíllo; cooperativas con una larga trayectoria como Jesús Nazareno de Baena; y lagares históricos como Los Frailes, Lagar La Primilla o Los Raigones, con viñedos situados en la Sierra de Montilla o en los Altos de Moriles, considerados enclaves de Calidad Superior dentro de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.
Todas las bodegas comparten una misma apuesta por elaboraciones ligadas a la mínima intervención y al respeto por el producto. Los vinos presentados durante la jornada de hoy han llegado a la copa “sin estabilizar y sin filtrar en muchos casos”, manteniendo “toda la naturalidad y riqueza de aromas y sabores de la uva Pedro Ximénez”. Ese rasgo común define precisamente la identidad de los vinos en rama defendidos por estas bodegas.
Y es que los vinos en rama de Montilla-Moriles constituyen una de las expresiones más singulares del panorama vinícola nacional, al conservar intacta la complejidad y la personalidad adquiridas durante su crianza en barrica o tinaja. Junto a referencias más tradicionales, el encuentro también ha permitido mostrar nuevas elaboraciones que contribuyen a renovar la imagen de un territorio con siglos de historia vitivinícola.
La elección de Granada como escenario para esta primera edición ha respondido igualmente a criterios estratégicos. Según la organización, la ciudad nazarí cuenta con “una hostelería y una restauración con criterio, acostumbrada a trabajar con producto de calidad y con una cultura del vino que crece año a año”.
A ello se suma la proximidad geográfica con la zona Montilla-Moriles —a menos de dos horas por carretera—, un factor que convierte a Granada en “un mercado natural” para estas bodegas, aunque hasta ahora “menos trabajado de forma directa”.
Por otro lado, el objetivo principal del encuentro pasaba precisamente por “acortar distancias y establecer contactos recíprocos” entre productores y responsables de establecimientos hosteleros. La organización destacó que las conversaciones mantenidas durante el networking han dejado “un balance positivo para todos los asistentes”.
Esta iniciativa se enmarca en la actividad de Vino en Rama, un colectivo nacido en 2021 a partir de la inquietud de varios bodegueros de Montilla y Moriles que decidieron unir esfuerzos para defender y divulgar el patrimonio vitivinícola del sur de Córdoba. Su gerente, Cristóbal Luque, explicó que la asociación persigue “preservar la autenticidad y especificidad de los vinos en rama, arraigados en la cultura y en la historia de la tierra, donde el ritual de compartir una copa en la bodega o en la taberna con amigos y familiares sigue siendo una costumbre extendida”.
Bajo esa filosofía, el colectivo impulsa encuentros y actividades dirigidas a profesionales, viticultores, bodegueros y otros agentes vinculados al sector. Con esta primera edición de Vino en Rama Privée en Granada, la asociación continúa avanzando en su objetivo de reforzar la presencia y el posicionamiento de los vinos en rama de Montilla-Moriles en nuevos mercados profesionales, acercando a la restauración y a la hostelería una forma de entender el vino ligada a la tradición, aunque abierta también a nuevas elaboraciones y tendencias.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: VINO EN RAMA
FOTOGRAFÍA: VINO EN RAMA


































